Volumen 7, No. 4, Art. 3 – Septiembre 2006

La Investigación Acción Participativa (IAP) en los estudios de psicología política y de género

Olga Lucia Obando-Salazar

Resumen: En la investigación e intervención en problemáticas sociales es habitual emplear metodologías cualitativas por la capacidad que éstas poseen para acercarse, a través de análisis de tramas de sentido, tanto a los factores que desencadenan la aparición de los problemas, como al desarrollo de posibles alternativas de solución. Basado en los hallazgos de tres investigaciones en el campo de la psicología política y de género, el presente artículo expone cómo la propuesta de la Investigación Acción (IA), en su modalidad latinoamericana de Investigación Acción Participativa (IAP), se constituye en referente metodológico cualitativo interesante y válido para el ejercicio de la investigación y la intervención en problemas que aparecen como resultado de diversos fenómenos sociales como el racismo, el maltrato de mujeres y la desvinculación de niños y jóvenes de conflictos armados.

El articulo se estructura en tres partes: (1) primero un resumen sobre los fundamentos teóricos de la IA y su significado para el desarrollo de la propuesta latinoamericana de IAP, (1.1) con sus antecedentes teóricos, (1.2) paradigmáticos y (1.3) los criterios de validación. (2) Segundo, una síntesis de aportes de algunos teóricos pioneros de las tendencias de la IA (2.1) americana, (2.2) alemana, (2.3) de la investigación feminista y (2.4) de la propuesta latinoamericana, la IAP. (3) Tercero, una caracterización de la IAP como método de intervención, (3.1) con sus características, (3.2) su modelo, (3.3) sus metas y (3.4) cuatro de sus conceptos.

Palabras clave: investigación acción, psicología política, psicología y género, antirracismo, identidad femenina, desvinculado del conflicto armado, jóvenes, niños

Índice

1. Fundamentos teóricos de la investigación de acción

1.1 Antecedentes teóricos de Investigación Acción

1.2 Paradigma de la Investigación Acción

1.3 Criterios de validación de la Investigación Acción

2. Tendencias de la Investigación Acción

2.1 La Investigación Acción americana e inglesa "actions research"

2.2 La Investigación Acción en la República Federal Alemana

2.3 La Investigación Acción en Latinoamérica, la propuesta de la IAP

2.4 La recepción de la IA como investigación feminista el aporte de Maria MIES

3. La Investigación Acción Participativa (IAP) como método de intervención

3.1 Características de la Investigación Acción Participativa como método de intervención

3.2 El modelo de intervención de la Investigación Acción Participativa

3.3 Metas de la Investigación Acción participativa como método de intervención

3.4 Cuatro conceptos de la Investigación Acción Participativa

Notas

Referencias

Autora

Cita

 

1. Fundamentos teóricos de la investigación de acción

La Investigación Acción (IA), es una propuesta relativamente joven de investigación en las ciencias científico sociales y de la educación. Ella es denominada por investigadores y teóricos pioneros en correlación con el término "action research" proveniente del espacio angloamericano (LEWIN 1946; TABA 1957; FOX & LIPPITT 1964; FOX 1966; SCHMUCK 1966; RAPPAPORT 1970; CLARK 1972), así como con los conceptos alemanes de "Aktivierende Sozialforschung", "Handlungsforschung" (KLAFKI 1973) y "Aktionsforschung" (HAAG & KRÜGER 1972; KLÜVER & KRÜGER 1975; MOLLENHAUER 1972; MOSER 1975, 1977; MOSER & ORNAUER 1978). En Latinoamérica se le conoce con el término "Investigación Acción Participativa" (IAP), propuesto y desarrollado teóricamente por investigadores de varios países latinoamericanos (FALS BORDA 1973, 1978, 1980; FALS BORDA & RODRIGUEZ BRANDAO 1986; RODRIGUEZ BRANDAO 1983; VIO GROSSI 1983; LIMA 1983; SCHUTTER & YOPO 1983; FERNANDEZ CHRISTLIEB 1987; MARTÍN-BARÓ 1987, 1988, 1994; OBANDO 1992, 2002; ARANGO 1995, 2001), y dentro de algunas propuestas feminista como "Feministische Postulate zur Aktionsforschung" (MIES 1983, 1984; GRIMM 1994; HEINTZ 1995; OBANDO 2002, 2006a). [1]

1.1 Antecedentes teóricos de Investigación Acción

Se identifica como antecedente teórico de la Investigación Acción (que en adelante será denominada con la sigla IA), la crítica planteada a los postulados de la ciencia natural positivista, una discusión que se llevó a cabo en los años setenta y versó sobre las posibilidades de integración entre la teoría y la práctica. Más específicamente el denominado Beto positivista ("Positivismusstreit" término acuñado por ADORNO 1973), y la Teoría Crítica expuesta por los integrantes de la Escuela de Frankfurt (HORKHEIMER, ADORNO, HABERMAS), que parten del supuesto de que las ciencias sociales, entre ellas la psicología, exigen de otras metodologías al de las ciencias naturales. [2]

En el Beto positivista, fueron criticados los principios básicos de la ciencia positivista, principalmente el postulado metodológico de libertad de valoración (neutralidad valorativa), y la relación vertical, asimétrica y no reciproca entre el sujeto y objeto de investigación. En la opinión de algunos representantes del Beto positivista, la orientación en la realidad fáctica como única instancia de evaluación, dirige hacia el concretismo, la materialización, la falta de libertad y la explotación. La operacionalización de las hipótesis genera la negación del sentido macro-social, y se constituye – para el caso de la psicología aferrada a este paradigma –, en una visión hedonista, individualista, a-histórica del estudio de los procesos psicológicos del comportamiento humano (MARTÍN-BARÓ 1994). Esta crítica viene acompañada por la propuesta de validación de hipótesis por implicación (PALAZÓN 1993). [3]

Los intentos de superar la incongruencia entre la teórica y la práctica, por ejemplo, a través de una metodología científico experiencial "erfahrungswissenschaftliche Methodologie" o de la Hermenéutica, se chocan rápidamente con una barrera de dificultades irresolubles en la transformación de la teoría a la práctica (MOSER 1975). La Teoría Crítica como fundamento de una segunda etapa en la historia de la IA posibilita unos análisis culturales y de funcionamiento científico muy agudos (sagaces), pero fracasa, en tanto no cumple con las demandas de soluciones a problemas concretos que aparecen de la situación económica y social existente. Sin embargo se reconoce a la teoría crítica a pesar de toda su limitación frente a lo técnico, practico-comunicativo y del momento de emancipación, como la mejor forma para conceptuar los problemas de la praxis. Porque ella deja que la emancipación repose finalmente sobre la autorreflexión y con ello no la fija indispensablemente en un transito a través de la praxis social, en ella no se reduce tampoco la praxis orientada en teoría. (MOSER 1975). El intento de una teoría crítica – en el sentido de Jürgen HABERMAS (1988) – no puede impedir finalmente que se diluyan de nuevo los momentos teóricos y prácticos de la ciencia. Muchos autores han criticado en los exponentes de estas propuestas teóricas su incapacidad para romper con el círculo mágico de teorías ilusas, puristas, así como con los muros carcelarios del establecimiento académico (MIES 1984). La pregunta central de estos juicios fue: ¿Cómo llega el investigador de la teoría critica hacia una praxis crítica y liberadora? La IA, se propone como una solución alternativa frente a la problemática de la relación entre la teoría y la práctica (HAAG & KRÜGER 1972; MOSER 1975; MOSER & ORNAUER 1978) y para autores como SANGUINETTI 1981; FALS BORDA 1988; ANDER-EGG 1990, este segundo momento plantea el surgimiento de una IA con tradición crítica implicativa, que plantea un rechazo al "status quo" de opresión, marginalidad y segregación existente y como una vía entre otras de emancipación social (COLECTIVO IOE 1993). [4]

1.2 Paradigma de la Investigación Acción

Heinz MOSER (1975) explica que la IA puede significar algo así como un cambio de paradigma para las ciencias sociales. El primer elemento de ese cambio se refiere al criterio de verdad, el cual en la investigación social tradicional tiene un carácter monológico, mientras en el marco del paradigma de la IA este criterio se transforma en dialógico. Un segundo elemento, es el cambio que se sucede en la IA, del experimento por el discurso y un tercer elemento se concretiza en la propuesta de transformación de los "datos materiales" de la investigación positivista, por datos discursivos empíricos en la IA. En el paradigma de la IA la verdad no es absoluta, sino histórica, una verdad amarrada históricamente y por cierto en el sentido de una versión dialéctica, que después asegura, que la verdad afirmada al mismo tiempo – cuando es observada críticamente desde el punto de vista de la intención y la aspiración, de la sociedad que la formula – ésta misma puede dejar de ser verdad. Una definición ontológica o concepción de la realidad y del ser "a priori" no es reconocida, se parte del principio de que es necesaria una reflexión sobre las opciones epistemológicas y ontológicas que sirven de base al proceso de investigación social lo que conlleva a una diversidad de formas de representación y construcción de la realidad. [5]

Al concepto de conocimiento se le agrega en la IAP una dimensión situacional y referencial. Su afirmación básica es, que pertenecen al hombre como criatura subjetiva, posibilitando una observación crítica de la realidad, que exige del reconocimiento de las contradicciones y las posibilidades de comportamientos de cambio (FREIRE 1970; MARTÍN-BARÓ 1994). [6]

En la IA se entiende el discurso como un discurso esquemático (esbozado), se trata sobre todo, de demostrar la parte histórico social del discurso y desde allí conseguir una concepción fundamentada. Punto de partida de esa observación es, que el discurso se desarrolla primero en la sociedad, entre sus ciudadanos y se mueve hacia una dimensión dominante de la vida humana. El postulado de discurso esquemático posibilita que la ciencia reflexione su propia sustentación y desde su lugar de valoración tome determinaciones para la sociedad civil. [7]

Cuatro criterios fueron determinados para el discurso esquemático: 1. En el discurso no deben ser desplazados los intereses de una democratización social sustancial. 2. En el discurso, los contenidos paradigmáticos de los supuestos detallados deben ser expresados de forma transparente. 3. En el discurso los supuestos no deben construir irracionalmente, de manera positivista, la realidad existente y de esta forma inmunizarse contra la crítica y 4. En el discurso no deben ser encubiertas las aspiraciones sociales de dominio y desigualdad, lo que llevaría a éstas a legitimarse. En el discurso esquemático se despoja a la pregunta de verdad de su carácter absoluto, se asume, que cada resultado, el cual nosotros en este instante ligamos a una aspiración de un consenso real, no debe ser la última ni única verdad. Es más, esta verdad puede ser en discursos posteriores del consenso, colocada nuevamente a disposición, para con ello crear un espacio de revisión de aspiraciones de validez y en consecuencia un discurso renovador (MOSER 1975). [8]

Sobre la relatividad histórica y el carácter social del conocimiento, en su significado para el discurso de la psicología política, Ignacio MARTÍN-BARÓ (1994) argumenta, que cada hecho social y por lo tanto cada dato psicológico es el producto de una historia; pero que éste en su objetividad, en la afirmación de su factibilidad entraña también una negación: todo aquello que hubiese podido haber sido "si" se hubiera desarrollado otra historia social", el "dato" según el autor es ininteligible. [9]

El material de datos propio de la investigación positivista, se transforman en la IA, en datos empíricos discursivos. El material, del cual se trata en este discurso, no se limita a datos obtenidos mediante una técnica determinada y definida, preformada a través de procedimientos de valoración (algo así como en el sentido del instrumentario de las ciencias sociales empiristas). Se trata mas bien en este discurso de datos empíricos, en un sentido más amplio, datos que corresponden al saber cotidiano, a un conocimiento filosófico y a resultados científicos de investigación. De la confrontación con estas fuentes de datos emergen verdades actuales, que serán nuevamente modificadas a través de discursos posteriores. Los procesos de investigación contienen de esta forma el carácter de historias discursivas, en las cuales se intercambian cíclicamente las fases del discurso con las fases de la recolección de la información (MOSER 1975). El cuestionamiento es sobre si la verdad radicaría en el "dato" (lo dado) o en lo que "se va dando", el hecho (factum) o en lo "por hacer" (faciendum). Se trata de contraponer una epistemología histórica a una naturalista, una concepción dialéctica de la verdad a una concepción estática (MARTÍN-BARÓ 1994; HEINTZ 1994). [10]

1.3 Criterios de validación de la Investigación Acción

Los criterios de la ciencia positivista: objetividad, relatividad y validez no pueden ser cumplidos en la IA, por esta razón en el marco de su desarrollo como propuesta teórica de las ciencias sociales fueron explicitados nuevos criterios como: [11]

La influencia del investigador, este criterio se constituye en una respuesta a la objetividad, como uno de los criterios fundamentales de la investigación empírica tradicional. Si por objetividad se denomina, al hecho, de que diferentes investigaciones, con el mismo tipo de prueba, deban llegar a los mismos resultados, es claro que esta situación no llega a sucederse en la IA. Dado que esta forma de objetividad contradice su primer fundamento, el referido a la manera en la que los sujetos participantes intervienen en el proceso de investigación. En la IA no se puede seguir formulando la separación entre los investigadores como sujetos y los participantes como objetos de la investigación. El asumir ese criterio exige de una clara posición respecto a la problemática de la relación sujeto-objeto en la verificación del conocimiento. La problemática de sujeto-objeto es solucionada a través del criterio de democratización, se concreta una relación horizontal, simétrica de sujeto a sujeto (FALS BORDA 1985, 1991; COLECTIVO IOE 2003). [12]

Como subjetivación de la ciencia en la IA no se denominó entonces al enaltecimiento de la misma al campo de la mística, sino que dicha subjetivación es en general entendida, como el transformar a la ciencia, en ciencia comunicativa. El concepto de comunicación es aplicado cuidadosamente a una relación, en la que no entra en juego un sujeto y un objeto, sino que se sucede entre un sujeto y un sujeto (ALMEIDA, MARTINEZ & VARELA 1995). En la teoría de la acción comunicativa (HABERMAS 1988) no se niega que en el acto de percepción y de conocimiento el sujeto convierte al otro en su objeto o asunto de comunicación. Sin embargo el investigador comunicativo no asume al otro solamente como un objeto, situación, sino, como su sujeto antitético. Se parte de una situación de interpretación, entre dos sujetos que se encuentran, y acorde con esa situación definen su comportamiento. El investigador no puede comportarse frente a ese sujeto de manera completamente controlada, sino que debe orientarse en base a sus comportamientos intencionales. La meta de ese comportamiento es encontrar una interpretación conjunta de esa situación problema, en donde las intenciones comportamentales subjetivas se suceden en un mutuo consenso. Eso significa que: [13]

Primero, los participantes juegan un rol activo en el proceso de IA. En esa investigación todos los participantes se erigen como actores, los cuales definen por sí mismo las condiciones bajo las cuales ellos se comportan. Segundo, la comunicación ocurre bajo el axioma de la reversibilidad. Se sucede según las competencias y según los horizontes de experiencia de los sujetos. La IA ofrece una posibilidad para la existencia de procesos de aprendizaje recíprocos. Las diferentes situaciones de aprendizaje vivenciadas por el investigador y el investigado ofrecen un enriquecimiento para la investigación, dado que ambos grupos poseen diferentes experiencias con el campo de la investigación, las cuales son indispensables para un trabajo adecuado. La IA no solo aparece como una estrategia de investigación sino como una de educación popular (FALS BORDA 1990). En el caso del proyecto antirracista1), las investigadoras ofrecen sus experiencias, y sus conocimientos teóricos sobre la problemática, mientras las mujeres jóvenes participantes brindan sus experiencias y conocimientos (elaborados o ingenuos) sobre su medio y sobre su propia compenetración y forma de ser afectadas por la situación (OBANDO 2002, 2005). Ignacio MARTÍN-BARÓ (1994) afirma, que al superar la dualidad sujeto objeto el investigador y el investigado se constituyen en sujetos del conocimiento que se produce. Cada participante aporta su saber sin tener que correr el riesgo, ese que se constituye en la pesadilla del investigador tradicional, esa amenaza intangible, de tener que abdicar al poder del conocimiento. Tercero, los investigadores y participantes pueden alcanzar mejores resultados en la iniciación de cambios sociales. La meta de los investigadores sociales comprometidos consiste en colocar sus conocimientos y sus capacidades metodológicas adquiridas al servicio de cambios fundamentales y progresistas de la sociedad existente, de la cual la región investigada, el grupo o la comunidad, constituye una parte. Al psicólogo político de la IAP, no solo lo mueve el interés académico de promover el saber sino además promover unas causas sociales, desde una perspectiva particular (MARTÍN-BARÓ 1994; OBANDO 1992, 2002), por eso es importante definir el para qué de la investigación, el para qué de la ciencia, el para qué del conocimiento (FALS BORDA 1988). Al interior de los proyectos – proyecto de capacitación antirracista de género con mujeres jóvenes en Berlín, proyecto de fortalecimiento de una identidad femenina en niñas y jóvenes con experiencia de maltrato y el proyecto de significaciones de niños y jóvenes desvinculados del conflicto armado –, esto significaría para las investigadoras que sus experiencias y conocimientos sobre las problemáticas deben ser colocados en beneficio de los grupo. Como investigadoras (es) asumimos la responsabilidad de apoyar de manera activa el desarrollo de estrategias de cambio (estrategias emancipatorias) al interior de los grupos. Cuarto, la personalidad de los investigadores, su sensibilidad por una determinada situación social, su mayor o menor conocimiento detallado de la situación y su capacidad para integrarse a la práctica, puede influir de manera extrema los resultados. El investigador asume un papel singular, que lo debe ubicar, en la iniciación de procesos de cambio y en el desarrollo de nuevas estrategias de comportamiento, estrategias de acción. En la opinión de las (os) responsables de los proyectos antes enunciados, en la concepción de un trabajo de investigación e intervención, el papel de investigador (a) le exige de una identificación política de sí misma con el grupo que investiga y en el cual interviene. Él debe actuar en su propia comprensión y tiene en principio el encargo, de hacerse lo más superficial, lo menos indispensable posible y saber retirarse en el momento en el cual los participantes de las bases puedan asumir por sí mismos su proceso de desarrollo, cuando se han constituido en multiplicadores comprometidos con la construcción de conocimientos y el jalonamiento de cambios emancipatorios. Quinto, el investigador de la IA debe estar dispuesto a dar cuenta, de la manera como serán determinados los lugares y los límites de su actividad, aclarar, el por qué él o ella como investigador, eligió ese espacio como punto de su praxis emancipatoria, y en base a cuales condiciones objetivas, estructurales e históricas aparecen los desarrollos de necesidades sociales, que deben ser articuladas a iniciativas civiles. El investigador debe acomodar las herramientas analíticas en la comprensión de los hechos reales de las bases y no en función de sus propios intereses de investigación. Sexto, con relación a la verificación del conocimiento y a diferencia del observador en las ciencias naturales es conocido la importancia que posee en la IA, como método científico social, el hecho, de que el observador se constituya en una parte del universo a investigar. Como una posible perspectiva es propuesto la inserción de los investigadores en los procesos sociales. El postulado de la neutralidad, la indiferencia del investigador frente al objeto de investigación – hasta ahora, una de las medidas máximas para la objetividad – es sustituida a través de la toma de partido conciente. La parcialidad consciente se logra a través de una identificación con los objetos de investigación (MIES 1984). El involucramiento o la implicación (PALAZÓN 1993) personal de la y los investigadores en el proceso social significa al mismo tiempo su sujeción bajo los intereses inmediatos de determinadas praxis políticas. Los conocimientos adquiridos son valorados más como una ampliación y confirmación de esa praxis política, que como una innovación o un descubrimiento. La parcialidad consciente no abarca solamente el objeto de investigación como parte de una amplia constelación social, sino que relaciona el objeto de investigación consigo mismo. La relación vertical entre el investigador y el investigado, "la mirada desde arriba", se remplaza por "la mirada desde abajo" Es algo diferente al simple subjetivismo o la simple compenetración, apunta a la base de una identificación entre el investigador y el investigado, algo así como una distancia dialéctica y crítica. Esta distancia posibilita una corrección de desfiguraciones perceptivo subjetivas de ambas partes, de parte de los investigadores (as) a través de las investigadas (os), de parte de los investigados a través de los investigadores y aporta al verdadero conocimiento objetivo de la realidad social, también a los procesos de capacitación, de toma de conciencia y de investigación de las (os) participantes. [14]

Para lograr esta distancia dialéctica en nuestro intervención, fue imprescindible que las (os) niños y jóvenes comenzaran a investigar, en el sentido de nuestra tesis inicial. Que involucraran concientemente su implicación y consternación inconsciente, subjetiva, oprimida, por el hecho de estar involucradas, de tener una experiencia con la opresión y la discriminación en situaciones problema. En los tres proyectos partimos del hecho, que las y los niños y jóvenes participantes como sujetos oprimidos por las condiciones de racismo, maltrato o vinculación/desvinculación al conflicto armado, desde sus experiencias subjetivas, son los que están más sensibilizados para señalar y permitir identificar y determinar los mecanismos psicológicos de dominación y jerarquía que involucran esas experiencias. Como sujeto de estas opresiones, son ellos (as) empujadas desde las propias motivaciones a confrontarse con los motivos y las estrategias del opresor (OBANDO 2002, 2005, 2006a). [15]

El acuerdo: este principio se coloca frente al criterio de validez en la investigación positivista. La validez, entendida como el grado de autenticidad del registro de las características. La estadística y el análisis de varianza como única forma de validar la realidad, se reduce de manera consciente en la IA. Todo aquel instrumentario de investigación, que exija para la emisión de sus resultados de un grado de validez muy alto, en el cual se dé una reducción de los fenómenos para garantizar la cuantificación, en su estrechez para interpretar la realidad histórica, no será mas usado en la IA (MARTÍN-BARÓ 1994). [16]

El acuerdo, significa la compatibilidad entre las metas y los métodos del trabajo de investigación. Los contenidos y los procedimientos de la intervención antirracista deben ser desarrollados en correspondencia con el ritmo propio de cada grupo. Aquí se vislumbra como imprescindible la utilización de un criterio dinámico, a través del cual puedan ser referidos de forma separada las metas y los métodos del trabajo de investigación. Con esto se evidencia un criterio de validez en el cual las metas y los métodos del trabajo de investigación deben ser conciliados entre sí (ARANGO 2001; ALMEIDA MARTINEZ & VARELA 1995; OBANDO 2002; COLECTIVO OIE 2003). En el caso de los tres proyectos, los (as) investigadoras debían formular las metas y la oferta de intervención en el contexto de una propuesta teórica. Esa propuesta debía ser aprobada por las participantes al interior del proceso. Para los tres proyectos significó esto que las investigadoras tuviesen de antemano la intención de vincular a las (os) niños y jóvenes participantes, como co-investigadores en el proceso, en donde los participantes pudiesen conscientemente asumir una influencia en el proceso de manera creativa. Desde el inicio de la investigación las participantes se reconocían como poseedoras de un saber sobre sus comportamientos (como seres racistas y antirracistas, como afectados por la experiencia del maltrato o como sujetos desvinculados del conflicto armado), y se les planteó claramente, que ellas (os) en un trabajo conjunto con las investigadoras debían apuntar al desarrollo de conceptos para un trabajo de capacitación antirracista específicamente femenino, un trabajo de fortalecimiento de identidades femeninas o uno de develamiento de subjetividades sobre la problemática de desvinculación del conflicto armado. El rol que jugó la diferencia generacional y de edad de las (os) participantes de los proyectos fue contemplado en el análisis de los datos de la investigación (OBANDO 2002, 2005, 2006a). [17]

La transparencia: Se trata aquí, de hacer que el proceso de investigación sea comprendido en su ejecutabilidad por todos los participantes – en el caso de los tres proyectos por los (as) niños jóvenes participantes, las investigadoras y las pedagogas –, a través de una presentación abierta de las funciones, las metas y los métodos Este criterio de transparencia remplaza el criterio de fiabilidad, entendido como el grado de exactitud de la medida, criterio que en la IA no es posible de ser controlado. En la IA no existe la posibilidad de la repetición de un test, ni el paralelismo de grupos, a razón de las probabilidades de error en la replica y dado que no puede ser encontrada ninguna segunda situación social histórica idéntica. El criterio de la transparencia tiene por esto un gran significado para los proyectos de la IA, lo que se busca es que los sujetos participantes comprendan e interpreten los procesos incluidos en su problemática, superando el nivel de la sola explicación causal o de correlación de la misma (MARTÍN-BARÓ 1994). Además de adquirir la capacidad para describir la realidad se deben habilitar para operar de una manera crítica sobre ella. [18]

Una condición importante y al mismo tiempo una de las metas centrales en los tres proyectos es la posibilidad de participación de las (os) jóvenes en su confrontación con el problema de racismo, maltrato o desvinculación del conflicto armado. Esto significa por una parte, participación en la conformación de los grupos y del proceso de investigación y por otra participación en procesos sociales de toma de decisiones. En los años pioneros de la IA Heinz MOSER planteó el problema de la transparencia de la siguiente forma:

"en la IA se trata siempre de comunicación y actuación, de tal manera que no es carente de sentido, la formulación de un criterio, que no responda a las expectativas del modelo del aparato técnico y con esto se demuestra que el carácter intencional del acto no puede ser regulado. Si la investigación asume en su propia comprensión un interés por el cambio social, entonces no es posible dejar de preguntarse por la comprobación de los procedimientos, que de allí se derivan y sobre que efectos del aprendizaje son indeseados" (MOSER 1975, p.122).2) [19]

El cambio social es impredecible. Se trata entonces de unir la reflexión y la acción, la teoría a la praxis como posibilidad de garantía de la transparencia. La reflexión como actividad a lo largo de todo el proceso de investigación tiene un doble significado: por una parte, permite el autodiagnóstico colectivo a partir de la experiencia de los propios afectados, en ello se debe contar con su disposición a "analizar" y a "ser analizados"; por otra, facilita el estudio sistematizado de aquellos asuntos en los que se quiere profundizar (COLECTIVO IOE 2003), de aquellos asuntos que se movilizan a partir de la reflexión. Ya en 1972 Johanes WILD, Gerd GEHRMANN y Jürgen BRUHN aclaraban cómo en la IA el proceso de acoplamiento es utilizado como modelo de control. En la propuesta de la IA se intenta, sustituir el control de extraños por un autocontrol. Las situaciones de preparación de acciones antirracistas para incidir públicamente del proyecto en Berlín evidencia como los que participan se deciden por un posicionamiento renovador de las condiciones a razón de los acontecimientos que genera el proceso de investigación e intervención, es decir, aquellas nuevas condiciones que siguen a los acontecimientos que rigen esas condiciones. Eso significa que el control de condiciones y acontecimientos permanece en manos de los actores. Estos pueden elaborar a razón del éxito o del fracaso de sus comportamientos (control de éxito), un cuadro sobre las escalas de medidas del logro de metas y con relación a ello proponer unas nuevas estrategias de comportamiento. Asumir la preparación de las acciones antirracistas como un aprendizaje del ser antirracista, como el logro de la meta a una escala de lo privado, aún en el caso que no logren implementar la acción públicamente. Replantear la la meta hacia un llegar a habilitarse para incidir públicamente, sin abandonar lo que se habían propuesto, lo que había sido motivo de su vinculación al grupo antirracista, ese poder en un momento determinado posicionar acciones antirracistas efectivas en su ambiente social (OBANDO 2002, 2005).La mirada retrospectiva sobre el éxito de sus acciones gana una función central para el proceso de IA, porque se hace transparente para los actores participantes del proyecto, la correlación fáctica entre las condiciones y los acontecimientos y éstos pueden ser incluidos en el proceso de la autoreflexión. [20]

El proceso de acoplamiento debe ser correspondiente con el estado de desarrollo del proceso de investigación e intervención. El posibilita que los (as) participantes influyan según sus intereses en todas las fases, aún en el desarrollo de los instrumentos, para que éstos puedan ser construidos de forma adecuada al estado actual del problema, a la capacidad de recepción existente y a la capacidad para elaborar información. Algunas situaciones en el proyecto Luna Roja muestran la manera como las participantes acorde con sus intereses de fortalecer su identidad femenina dirigen las discusiones relacionadas con el "poder femenino" hacia un elemento que a su parecer esta bloqueando la posibilidad de ser poderosas y es su sentimiento de "rabia, furia, ira" descontrolado, en cierta forma desconocido e inconsciente para ellas. Es así como de forma concertada con investigadores y pedagogas reconstruyen un espacio temporal en el proyecto y utilizan algunas actividades de los talleres psicopedagógicos para trabajar esos contenidos y procesos que intervienen en su sentimiento de rabia (OBANDO 2006a). [21]

2. Tendencias de la Investigación Acción

Bajo este punto se presenta una síntesis de aportes de algunos teóricos pioneros de las tendencias de la IA (2), americana (2.1), alemana (2.2), en la investigación feminista (2.3), y su significado para el planteamiento, desarrrollo e implementación de la propuesta latinoamericana de la investigación acción participativa IAP (2.4). [22]

En la presentación de las tendencias se privilegian y retoman los aportes de algunos autores pioneros de la IA, en tanto se reconocen que son éstos los que han tenido una incidencia directa sobre la propuesta de la IAP, sin embargo no se desconoce la existencia y validez de los aportes teóricos actuales europeos, norteamericanos y de otros países del así llamado "tercer mundo" alrededor de la propuesta de la IA, así como de la diversidad en el abanico conceptual y metodológico elaborado alrededor de la propuesta. [23]

2.1 La Investigación Acción americana e inglesa "actions research"

La "action research" que desde los años cuarenta se implementó al interior de la investigación de las ciencias sociales americanas e inglesas, estuvo referida al estudio de las actividades de transformación de las instituciones y las organizaciones, que afectaban las actividades humanas. Entre sus objetivos se propuso, el de mejorar el clima de producción y de cooperación en el funcionamiento de la industria, con la meta de aumentar la capacidad de producción (CLARK 1972). En el área de la investigación pedagógica, se originan los primeros proyectos de IA en los Estados unidos. Un impulso significativo procede de la escuela de psicología social de Kurt LEWIN, el cual acuña en 1946, el concepto de "action research" Kurt LEWIN y sus estudiantes implementan proyectos para el cambio del clima social en las escuelas y otros instituciones pedagógicas, en la óptica de un desarrollo democrático, específicamente el desarrollo de un estilo de aprendizaje y enseñanza social integrativo (FOX & LIPPITT 1964; FOX, LUSZKI & SCHMUCK 1966; SCHMUCK, CHESLER & LIPPITT 1966). Una segunda propuesta de la "action research" fue desarrollada en relación con la reforma curricular y su implementación (TABA & NOEL 1957). [24]

La tarea del científico según LEWIN, consiste, en mirar el problema de cambio social en el marco de la "identificación de hechos". La meta es el descubrimiento de hechos con respecto a lo que es, y lo que pudiese ser, cuando determinadas condiciones fueran construidas. Esto concluiría, que la tarea del científico no es influenciar en la cogestión de la política de una determinada organización, sino colocar los hallazgos científicos a disposición de la política de una organización. Según las críticas planteadas a la propuesta de LEWIN, la neutralidad en la meta por él exigida coloca a la IA en una creciente dependencia del potencial de demanda vigente. Cuando LEWIN propone, el desarrollo de una técnica social, que posibilita la solución de problemas grupales, esa técnica social exige de la planeación de posibilidades óptimas, para lograr algunas metas permanentes. Una tecnología social de estabilización de la sociedad. La propuesta de LEWIN intenta combinar, la investigación social empírica, entendida como investigación "research", con intereses científicos prácticos "action", sin problematizar los fundamentos básicos de la producción teórica de esa técnica social. LEWIN de ninguna manera desea crear una nueva metodología, sino que la inserta en el marco de la tradición de las experiencias científicas, que él solamente desea ampliar a situaciones naturales (por fuera de los laboratorios). Él no pone en cuestión el método experimental como instrumento esencial constitutivo de la investigación social, sino que solamente postula su utilización en situaciones naturales y de cambios sociales. LEWIN y sus colaboradores no parten de leyes, sino que piensan, que es posible, desde la descripción de un proceso de grupo, avanzar de manera inductiva hacia fases generales efectivas. En un tal induccionismo ingenuo se funda finalmente el postulado de una IA americana, la "action research", que asume por posible, a partir de la praxis social el ganar nuevos conocimientos. Esta propuesta de investigación choca con la concienzuda crítica popperiana del induccionismo, que refiere, que un tal procedimiento teórico científico no es posible de mantenerse (OBANDO 2002). [25]

El pragmatismo no crítico de Kurt LEWIN se deja absorber por un método operativo en el cual prima la preocupación por la eficacia del misma negándole espacio al debate democrático aspecto innovador y fundamental en la IA como nueva propuesta de investigación social (THIRION 1980). Esta forma de realizar IA es valorada por el COLETIVO IOE (1993, 2003) como una de tradición pragmática operativa, no crítica, heredera de la propuesta de DEWEY en el campo de la educación y LEWIN en el campo de la psicosociología. El vacío, referido al desarrollo de la propuesta epistemológica y metodológica democrática, de una tradición crítica implicativa, se constituye en objetivo de los trabajos teóricos que alrededor de la propuesta de la IA se desarrollan posteriormente en Latinoamérica. [26]

La recepción alemana de la IA sigue un camino alterno al de la "action research" americana. Es posible encontrar una crítica generalizada a las implicaciones tecnocráticas de la "action research" en diferentes propuestas alemanas. Es así como se afirma que Kurt LEWIN se siente a si mismo solamente como un portador, recolector de hechos, diagnosticador, analítico, él cual coloca sus resultados en el aprovechamiento de la práctica. Muchos de los científicos alemanes que escriben sobre la IA, utilizan los términos: campo, integral, dinámica, etc., para referirse a este tipo de investigación, en distanciamiento del fundador de la "actions-research" – Kurt LEWIN – y sus seguidores (OBANDO 2002). [27]

2.2 La Investigación Acción en la República Federal Alemana

Una mirada retrospectiva sobre el estado de las discusiones de la IA en Alemania al inicio del desarrollo de la propuesta latinoamericana de una IAP nos remiten a sus antecedentes en la década del setenta. En la recepción de la IA en la Republica Federal Alemana se pueden identificar tres propuestas pioneras: la "Aktivierende Sozialforschung" en contexto de las discusiones curriculares, la "Handlungsforschung" en el área del desarrollo de currículos (KLAFKI 1973; AUERNHEIMER 1976) y la propuesta de la "Aktionsforschung", que se define como una estrategia política, cuya meta es la de posibilitar la liberación de los hombres de relaciones jerárquicas innecesarias y superfluas (GSTETTNER 1976; MOSER 1977). [28]

Wolfang KLAFKI (1973) expone, cómo para los nuevos "Handlungsforschungsprojekte", proyectos de la IA en la República Federal Alemana (RFA) y para la discusión metodológica insertada es característico que tuviesen casi permanentemente un definitorio punto de partida social crítico, que orientaran sus efectos hacia una democratización de la sociedad, hacia una emancipación individual y colectiva, cohesionando los conocimientos y los intereses de actuación. Según KLAFKI en la RFA la IA (Handlungsforschung), se identifica por tres características generales:

"la IA esta orientada en sus intereses de conocimiento y con eso en sus cuestionamientos desde el principio a la práctica social, específicamente a la práctica pedagógica, ella desea estar al servicio de la solución de problemas sociales, práctico pedagógicos.

la IA opera en una relación directa con intentos prácticos de solución a problemas vigentes para los cuales esta propuesta desea estar al servicio; ella repercute como investigación, de manera inmediata sobre la realidad y no primero como proceso de investigación operante, con posibilidades de aplicación de los resultados de investigación en la práctica. Por otro, lado ella (IA) debe permanecer atenta a los efectos posteriores que provoca esa práctica por ella influenciada y así mismo sobre los efectos de la implementación de los métodos de investigación en los procesos mismos de investigación, es decir, plantea una reflexión continua cuyas conclusiones no tienen que esperar hasta obtener los resultados de la fase de evaluación final, con perspectivas de una investigación futura.

la IA exalta de manera consciente y se plantea como meta una separación en el campo de acción entre los investigadores por una parte y los practicantes por la otra, para optimizar los posibles efectos conjuntos de los investigadores y los practicantes en los procesos de acción y de la investigación" (KLAFKI 1973, p.448). [29]

Según Georg AUERNHEIMER (1976), el dilema de la "Handlungsforschung" consiste, en que de un lado se anuda a la ciencia tradicional, "lo cual implica sobreentenderse como subjetivista e idealista y tener una comprensión del mundo en relación con conocimientos y comportamientos sociales, por el otro lado implica el hacer recurso de un análisis materialista de los conocimientos y de la práctica humana (AUERNHEIMER 1976, p.381). [30]

Mientras LEWIN formula la integración de la práctica y la investigación, aún en el sentido de una "ingeniería social", los nuevos representantes de la IA en Alemania parecen seguir desarrollando esta propuesta en la tradición de una teoría crítica (HAAG, KRÜGER, SCHWÄRZEL & WILDT 1972; MOSER 1975; MOSER & ORNAUER 1978; KRÜGER, KLÜVE & HAAG 1975). Sobre esa reducción de la acción a una comunicación verbal se orientan consecuentemente GSTETTNER (1976) y MOSER (1977), ellos redireccionan el planteamiento de la meta emancipatoria de la integración entre la teoría y la práctica, entre la acción y la investigación en aproximación a los postulados de HABERMAS sobre un discurso libre de jerarquías (MOSER) o el entendimiento discursivo (GSTETTNER). Al respecto Heinz MOSER, expone la siguiente tesis: "como instancia la IA se dirige al discurso, es decir al esfuerzo argumentativo para desasegurar y fundamentar las orientaciones de la acción" (MOSER 1977, p.11). Sin embargo en esa propuesta de IA no fue resuelto el problema de la relación entre las praxis de vida y el discurso, en tanto los datos de esas praxis de vida se involucran, ingresan en el discurso. Una IA orientada discursivamente, que asume de manera a-crítica y sin menor reparo cualquier dato subjetivo, deberá caer regularmente por sí misma en el rumor del subjetivismo e incluso puede llegar a ser acusada de un empirismo ingenuo. [31]

A continuación se aclarará, la manera como los científicos latinoamericanos procedieron frente a los problemas que se les presentaban, al proponerse – a partir de una reflexión crítica de las propuestas americanas, inglesas y alemanas de IA – el hacer de la IA una propuesta científica reconocida. [32]

2.3 La Investigación Acción en Latinoamérica, la propuesta de la IAP

En Latinoamérica la IA fue asumida como propuesta en los años setenta por sociólogos, pedagogos y psicólogos. La mayoría de esos científicos eran de tendencia política de izquierda y la propuesta fue desarrollada en una comprensión marxista de la realidad con una perspectiva latinoamericana (FALS BORDA 1973, 1978, 1980; FALS BORDA & RODRIGUEZ BRANDAO 1986; VIO GROSSI 1983; LIMA 1983; SCHUTTER & YOPO 1983; RODRIGUEZ BRANDAO 1986; FERNANDEZ CHRISTLIEB 1987; MARTÍN-BARÓ 1988, 1994, entre otros). La pregunta inicial de la propuesta latinoamericana fue: ¿Cuales exigencias le plantea la realidad del cambio a nuestro papel de científicos, a nuestra manera de entender la ciencia y su aprovechamiento? Ese problema filosófico de la concepción del trabajo y de la articulación teórica estuvo presente y muchas veces fue percibido en la experiencia colombiana, por los mismos investigadores, de forma amenazante. En la práctica ese problema filosófico exige de una respuesta a la pregunta, ¿cómo puede ser percibido el interés comprometido del científico (del intelectual en general) con respecto a los requisitos de una realidad de las transformaciones sociales? Para lograr hacer una diferenciación de la implementación y otros desarrollos, que tuvo la IA en Latinoamérica, muchos de los investigadores deciden denominar su forma específica de IA como "Investigación Acción Participativa" (IAP). Existen cuatro problemas referidos a la fundamentación teórica y de conocimiento, frente a los cuales los investigadores latinoamericanos asumen una posición, estos son:

  • el problema de la relación entre el pensar y el ser, lo intelectual y lo corporal fue solucionado a través de la observación de lo material, de aquello que existe por fuera de nosotros e independiente de nuestra conciencia,

  • el problema del origen y de la transformación del conocimiento. Esa transformación no fue solucionada a través de la diferenciación de las formas de apariencia de las cosas, por las cosas en sí mismas, sino a través del señalamiento de las diferencias entre aquello que es conocido y aquello que nos resulta aún desconocido. Los precursores de la IAP parten del supuesto, que todo conocimiento es incomprensible y cambiable y por esta razón esta subordinado a la argumentación dialéctica,

  • el problema de la relación entre el pensar y el hacer. Este problema fue solucionado a través de la exploración de la situación real de las cosas. Sobre éste solamente se encuentra una vía, a través de la praxis, que sigue a la reflexión. Aquí se señala la verdad objetiva como una materia en movimiento,

  • el problema de la relación entre la forma y el contenido fue solucionado a través del señalamiento de las posibilidades, reconocer su unidad no solo a través de la intuición o la contemplación, sino también a través de la praxis. [33]

Los representantes pioneros de la IAP se confrontan con las razones del rechazo de la IA como ciencia. Ellos están conscientes, que ese rechazo se fundamenta en los aspectos relacionados con la comprensión de la ciencia y la verdad, por eso asumen al respecto una posición sobre: la causalidad, la verificación del conocimiento, el empirismo, la realidad objetiva y los conceptos. [34]

Sobre la causalidad: en su opinión los problemas sociales solamente pueden ser aclarados con un análisis estructural. En la IAP no se aborda como problema de investigación e intervención un suceso imprevisto, mecánico, azaroso, fortuito, de las reglas matemáticas, que está subyugado a un universo homogéneo, como es el caso en las ciencias positivistas, sino que se trata de un elemento humano casual, que fue condicionado por tendencias anteriores o limitado por un determinado espectro de posibilidades al interior de opciones de actuación. [35]

Con relación a la verificación del conocimiento (la objetividad y la neutralidad): a diferencia del observador en las ciencias naturales, es conocido en la IAP como disciplina social, que el observador forma parte del universo investigado. Como una posible alternativa fue propuesto la inserción del investigador en el proceso social. La inserción del investigador en el proceso social significa su sujeción respetuosa y modesta bajo los intereses inmediatos de una práctica política determinada. El conocimiento adquirido se constituye más en un perfeccionamiento y comprobación de esa praxis, que una innovación o un descubrimiento. Según Ignacio MARTÍN-BARÓ (1994) la militancia política del psicólogo investigador debe ser el criterio de su actividad científica y técnica y su trabajo profesional debe guiarse con convicciones y valores. El interés particular político no tiene que limitar el rigor ni la objetividad del trabajo. A este investigador no sólo lo mueve un interés académico de promover el saber sino además, el promover algunas causas sociales, desde una perspectiva particular. Lo que lo obliga a orientar la investigación en relación con algunos de los objetivos que los otros involucrados planteen en la investigación (MARTÍN-BARÓ 1994). Así se establece una conexión entre investigación y participación, entre conocimiento e intervención. [36]

Sobre el empirismo: la praxis de la IAP enseña, que el investigador consecuente debe ser al mismo tiempo sujeto y objeto de su propia actividad de investigación y que él debe experimentar de forma directa las consecuencias de su propio trabajo. Pero él debe acentuar durante el proceso de investigación uno u otro rol, en una secuencia temporal y espacial, que encierra un acercamiento y distanciamiento cambiante con los grupos de la base, un cambio entre la acción y la reflexión. [37]

Sobre la realidad objetiva: En la IAP se defiende el principio del cambio de la "cosa en si" en la "cosa para nosotros" (FALS BORDA 1978). Esto significa que la realidad objetiva se nos presenta como "una cosa en sí", que se mueve en una dimensión temporal y espacial y resulta de un pasado histórico, que le ha grabado su sello. Estos hechos se transforman en "cosas para nosotros" tan pronto como sobre ellos se alcanza un nivel de conocimiento en los grupos concretos, por ejemplo en los grupos de las bases. Pablo FERNANDEZ CHRISTLIEB (1987), explica que esto sucede cuando entra en juego la idea de intersubjetividad, ésta se expresa en la existencia de un universo de símbolos donde y para comunicar significados. Cuando se construye una existencia personal y colectiva sobre los hechos, existencia que tiene sentido. [38]

Sobre los conceptos: en la ciencia positivista se tiende frecuentemente, a absolutizar las leyes y los conceptos y a transformar las definiciones en dogmas. Dado que en la IAP no se considera con sentido el trabajar con conceptos validados, estáticos y eternos, los cuales ofrecen siempre una descripción de los hechos "verdadera, completa y objetiva", fue necesario encontrar alternativas de solución, que tuvieran un mejor acercamiento a la realidad, con la meta de entenderla para transformarla. La respuesta más adecuada se ofrece en las alternativas de los pasos complementarios de la implementación de un método que: primero, posibilitará un intercambio entre los conceptos conocidos o ideas anteriormente concebidas y las situaciones o sus percepciones, con la ayuda de observaciones adecuadas en los espacios sociales. La teoría funcionaría en esta propuesta como una herramienta para la interpretación global de la realidad, que aspira a ser más una visión del mundo, que una sobre-especialización, en sí misma despolitizadora (FERNANDEZ CHRISTLIEB 1987); segundo, conllevará a la acción en las bases, para comprobar dentro de la realidad del espacio de trabajo, aquello que se desea definir y abarcar en un concepto; tercero, inducirá a que sobre las experiencias en la praxis deberán ser incluidas entonces nuevamente otras consideraciones, para producir conceptos consensuados y poder lanzar una mejor luz sobre los viejos conceptos o teorías, que en esta forma pudiesen ser fundados en hechos auténticos; finalmente regresaría el investigador siempre al punto inicial del ciclo de investigación, para en él alcanzar su cima con la acción. Esos pasos y ritmos pueden ser implementados de forma infinita. Stephen KEMMIS y Robin McTAGGART (1992) exponen el contenido de estos momentos en la IAP y proponen fórmulas concretas para aplicarlos. [39]

En este intento limitado, de adquirir un conocimiento importante significativo y al mismo tiempo útil, se encuentra el investigador del la IAP finalmente con otro factor, el cual de ninguna manera era nuevo o único: la dimensión del hecho como proceso histórico, lo que significa que la realidad es un complejo de procesos. Ellos llegan una vez más a la conclusión, que en las áreas sociales no es posible que se dé ninguna realidad sin una historia: los hechos deben ser limitados a través de tendencias, aún cuando las últimas están en la lógica de diferentes categorías es necesario mantener una perspectiva histórica y política de los hechos investigados. [40]

Los pioneros de la IAP consideraron como fundamental apoyar la construcción de una "ciencia popular". Esa nueva ciencia social debía tener un carácter interdisciplinario: no se trataba de solamente de una sociología. Fue identificado sobre todo el materialismo histórico como filosofía histórica, en tanto presenta como punto máximo la unión de los dos elementos la teoría y la praxis. Otras disciplinas, que se integraron a ese nivel fueron la economía, la geografía, la psicología, la antropología y las ciencias políticas (FALS BORDA 1978). [41]

En general es posible decir, que para los representantes de la propuesta de la IAP, ésta se constituye en una línea directriz y en un instrumento de la lucha política. Según Orlando FALS BORDA (1973), La idea central es crear la posibilidad para que la población – para el caso de los primeros trabajos de investigación e intervención de la IAP en Colombia, la masa trabajadora – a través de la acción desarrolle y posea ella misma los conocimientos científicos. Los primeros esfuerzos de la IAP en Colombia se orientaron hacia el entendimiento de la situación histórica y social de los trabajadores, los campesinos, los grupos indígenas, en relación con las consecuencias (estragos) de la expansión capitalista. Los intereses de la IAP sobre todo en sus primeros trabajos se dirigen a sectores explotados y los así llamados "subdesarrollados" de esta sociedad. La IAP brinda consigo la implementación de experimentos progresistas que fueron desarrollados en diferentes regiones rurales y urbanas en un trabajo conjunto de los grupos de las bases y las ONGs. Los dirigentes fueron personal profesional e intelectuales, que se interesaban e identificaban con la IA, así como activos lideres y participantes locales. Esta vinculación de los profesionales, de la universidad con los procesos sociales de transformación es reiterado por Orlando FALS BORDA en la mayoría de sus escritos sobre la IAP (FALS BORDA 1990, 1991). Desde sus inicios el trabajo no dependió de un partido o grupo político, a pesar que en su proceso de implementación se establecían contactos y relaciones con diferentes grupos políticos, que mostraban interés en la metodología (FALS BORDA 1978). Actualmente en Colombia se usa esta metodología como forma de intervención en muchos de los proyectos que desarrollan las diferentes ONGs del país y los cuales tienen como beneficiarios a poblaciones de minorías étnicas, culturales, políticas y sociales. Cabe aclarar que gran parte de los servicios de protección social que el Estado colombiano ofrece a estas poblaciones, (programas de protección en áreas de la salud, la educación formal e informal, los micro y macroproyectos económicos, etc.) son ofertados por estas instituciones en calidad de servicios contratados con el Estado. [42]

Al concepto de la IAP le corresponde, el que esta actividad de investigación e intervención no puede ser imaginada como un proceso aislado. El desarrollo del método es un proceso con carácter colectivo. Se trata de un proceso, en el cual se integra la investigación social, la educación y la acción. El proceso es entendido como una experiencia educativa, que sirve para que una comunidad determine sus deseos y necesidades, se desarrolle y profundice la toma de conciencia sobre sus condiciones (FALS BORDA 1990). La IAP es un proceso continuo de acción e investigación. Es también un trabajo educativo, en el cual los grupos participan en la producción de conocimientos concretos sobre su propia realidad. Ese trabajo educativo es desarrollado en su contexto socioeconómico y cultural. La IAP como método pedagógico de acción se cohesiona con el concepto de "Educación Popular", del cual Paulo FREIRE es su máximo representante. La IAP ofrece mucho más que unas técnicas o métodos fijos. El es un proceso continuo de propuestas, las cuales deben ser desarrolladas en relación con cada uno de los casos concretos que aborda. [43]

2.4 La recepción de la IA como investigación feminista el aporte de Maria MIES

Si bien la propuesta de la IA desde sus inicios ha sido utilizada en muchos trabajos de intervención con grupos de mujeres, vale la pena rescatar los aportes teóricos y metodológicos que Maria Mies le hace a la propuesta, desde su posicionamiento crítico sobre la pertinencia de la misma para la actividad de investigación e intervención feminista. Con la implementación de la IA en la investigación de mujeres se pretende demostrar, que la investigación feminista puede realizarse por fuera y en oposición a la propuesta investigativa de una ciencia hegemónica (MIES 1983). La autora llama la atención sobre la necesidad de buscar nuevos métodos, nuevos conceptos, nuevos instrumentos de investigación, en el momento en el cual las mujeres inicien su lucha contra la opresión y la explotación y busquen propiciar cambios, y transformaciones en el estatus quo. En su texto "postulados metodológicos de la investigación de mujeres" Maria MIES (1984), plantea que de lo que se trata es de proponer una relación diferente entre la ciencia y los movimientos sociales, en el caso de los movimientos de mujeres. Ella se coloca de manera crítica frente a los modos existentes de hacer IA y concluye: que aunque la IA se ha constituido en una herramienta muy útil, para posicionarse en contra la ciencia establecida, en su limitación propia de un diálogo libre de jerarquía y a través de su renuncia a propiciar procesos de cambio dialécticos, ha perdido su impuso liberador trascendente (MIES 1984, p.9). [44]

En opinión de Maria MIES, se pueden encontrar las razones de ese retroceso, por un lado en la preocupación de los científicos por su seguridad existencial material, por otro lado en la contradicción objetiva, de que los investigadores de la acción se encuentran inmersos en un sistema, en el cual la separación entre la praxis y la teoría, el trabajo manual y el trabajo teórico son constitutivos. Maria MIES, critica que en muchos de los proyectos de IA en Alemania, se interpreta la acción como algo pragmático, como es el caso de muchos grupos de acción, que se proponen unas determinadas metas a corto plazo, pero que no entienden la acción como una praxis social para el cambio. Esto constituye una pre-concepción problemática de la IA, en tanto que lo que es entendido como IA es por regla general una intervención planeada en un determinada circunstancia social, la mayoría de los casos bajo asistencia y control de agentes estatales y acompañada por científicos, algo como una especie de ingeniería social (MIES 1984, p.13). Es como si los teóricos de la IA criticados no hubiesen comprendido, que como propuesta emancipadora cada "acción" en la IA debería incluir una práctica transformadora, y no como se sucede regularmente en las intervenciones que finalizan en un accionismo irreflexivo circular, por su carencia de fundamento teórico (MIES 1984, p.14). En la opinión de la autora, deberían ser sustituidas las investigaciones contemplativas de los paradigmas científicos hegemónicos a través de la participación activa en acciones y movimientos. [45]

Maria MIES, expone siete postulados como ampliación y posibilidad de implementación de la propuesta teórica de la IA en la investigación de mujeres. Estos postulados poseen una relevancia para el desarrollo de los proyectos de investigación e intervención antes referidos. [46]

El primer postulado versa sobre la libertad de valoración, la neutralidad y la indeferencia frente al objeto de investigación, el cual es sustituido por una toma de partido consciente. Esta toma de partido es lograda a través de una identificación en parte con los "objetos de investigación" (GRIMM 1994). Maria MIES, es de la opinión, que las mujeres deben buscar nuevos caminos metodológicos, en los cuales la identificación con los propios grupos oprimidos, no sea percibida como un factor de estorbo, sino como una posibilidad metodológica, para poder comprender de manera completa y extensa la situación de opresión, analizar desde el lugar del oprimido (en la comprensión de este concepto propuesta por Paulo FREIRE). La observación de la implicación y consternación propia – reprimida e inconsciente – (la experiencia como mujer con las situaciones de opresión y discriminación aún en la actividad de investigación) debe ser incluida de forma consciente en el proceso de investigación. La autora, apela por una ciencia crítica feminista, que en su tendencia fundamental se oriente contra el paradigma científico (cientificista) hegemónico. Como científicas las mujeres deben permanecer al interior de las situaciones políticas. En la opinión de la autora, una subdivisión del investigador en un ser político (actuante) y un ser científico (pensante), no es, legal ni adecuada. La actividad contemplativa del análisis científico debe ser desmontada. [47]

El segundo postulado critica la relación vertical entre el investigador y el investigado, "la mirada desde arriba" será sustituida por la "mirada desde abajo". Para Maria MIES, la exigencia de "una mirada desde abajo" tanto científica, como también una de significación étnica y política tiene trascendencia. El significado científico de la mirada desde abajo de la problemática se fundamenta ante todo en la falta de propuestas apropiadas y eficaces de las miradas "desde arriba" existentes (MIES 1984, p.13). Uno de los vacíos que evidencia la intervención, para el caso de los proyectos antes enunciados, es el desconocimiento de los (as) participantes niños y jóvenes en sus diversidades. A nivel de los programas estatales de intervención éstos son homogenizados como sujetos de protección y asistencia en una construcción epistemológica de formas de niñez y juventud idealizadas que distan mucho de su realidad y sus formas especificas y diversas de tener que ser, deber ser y poder ser niños y jóvenes en unos ambientes sociales y políticos adversos. [48]

El tercer postulado se refiere a la participación activa en las acciones emancipatorias y la integración de la investigación en esas acciones y movimientos. El aporte de las investigadoras a esas acciones no consiste en dar recetas abstractas, sino en ayudar a las participantes a desarrollar en esas acciones su propio potencial teórico. La integración de la investigación a acciones políticas y sociales, por ejemplo de liberación femenina de mujeres. La dialéctica entre actuar y reflexionar, no solamente mejora la práctica, sino también la construcción teórica, porque el objeto (tema o asunto) de investigación no debe ser definido como algo estático y homogéneo, sino como dinámico, histórico y contradictorio. Este postulado encuentra una fuerte oposición en el área de la investigación de mujeres, dado que el carácter de activo de la investigación ha sido interpretado pragmáticamente como accionismo. Con la exigencia de integración de la investigación en la praxis emancipatoria no se trata entonces de un determinado modelo de acción, sino de la reunificación de vida y conocimiento, de actuar y pensar, de luchar e investigar. El fracaso señalado por las mismas instituciones de protección, en su objetivo de fortalecer a los niños y jóvenes beneficiarios para la construcción de un proyecto de vida, motiva a los participantes de los tres proyectos antes enunciados a construir espacios de reflexión conjunta sobre la toma de conciencia de las intersubjetividades propias de cada problemática (OBANDO 2002, 2005, 2006a). [49]

Como cuarto postulado Maria MIES afirma que "Para conocer una cosa uno debe transformarla", es decir, se debe construir un problema (MIES 1984, p.14). Traducido a la problemática de mujeres significa: nosotros debemos empezar a luchar contra la opresión y la explotación de mujeres, para reconocer la dimensión, las formas aparentes, las razones sociales de esa opresión y explotación. El lema del cambio necesario de una situación para el conocimiento de esa situación, toca no solamente a la mujer única y su experiencia de crisis, sino también al proceso colectivo. Esto se logra cuando los (as) sujetos participantes en los proyectos toman conciencia de que la situación propia – de maltrato, de desvinculación, de racismo o antirracismo – en su dimensión de lo privado, es una situación política en tanto pertenece a un colectivo, un grupo y una política de protección social de orden regional y estatal, accediendo a la dimensión de un significado en lo público. Las preguntas sobre la existencia de una identidad femenina relacionada con el maltrato, sobre una subjetividad de actor desvinculado del conflicto armado, o de sujeto antirracista transforman y actualizan la realidad de protección de los niños, niñas, jóvenes y jovencitas. [50]

El quinto postulado hace referencia a que

"la elección de las condiciones de la investigación no debe ser dejado al libre albedrío de las investigadoras sociales aisladas o de sus intereses subjetivos de carrera, sino debe depender de las metas generales y de las necesidades, exigencias y requisitos estratégicos y tácticos de los movimientos sociales para el levantamiento de la opresión y la explotación de la mujeres" (MIES 1984, p.13). [51]

Esto ha conllevado a que los proyectos definan sus intereses en vinculación con los intereses institucionales de proyectos y programas de protección (como los del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, las ONGs que desarrollan los proyectos y el Senado de mujeres de Berlín) dirigidos a la población intervenida y con base en los proyectos de vida de los participantes. [52]

En el sexto postulado se señala cómo el proceso de investigación se convertirá en un proceso de toma de conciencia (GRIMM 1994; BEHNKE & MEUSER 1999), para los "sujetos" de investigación, aquellos que hasta ese momento habían sido solo "objetos" de la investigación. Esta propuesta fue formulada en un primer momento por Paulo FREIRE, en su método de formulación problematizante. Lo más significativo en ese método es que la investigación concreta de una situación de opresión no solamente sucede a través de expertos científicos, sino también a través de los mismos participantes. Los hasta ahora objetos de opresión e investigación se transforman en sujetos investigativos en una acción liberadora (MIES 1984, p.15). Eso significa, que los científicos y profesionales que participan en esa acción, colocan en manos de los participantes (las niñas y las jóvenes) sus instrumentos de investigación y los animan para que ellos investiguen sobre su propia situación de opresión (de maltrato, racismo, vinculación en conflictos armados), les ofrecen inducciones y motivaciones para formular los problemas, que encuentran allí como condición para una acción planeada. [53]

En el séptimo postulado Maria MIES, define que la apropiación debe ser impulsada a través de científicos de las ciencias sociales comprometidos. Ellos pueden aportar para que en ese proceso las (os) participantes escriban la historia de sus propias acciones, para que aprendan de sus éxitos y errores y para que pasen del simple activismo espontáneo hacia el desarrollo de estrategias a largo plazo. Se observa aquí la reelaboración y socialización de la propia historia de vida como caso para el logro de un proceso de una toma de conciencia colectiva y como propuesta para un cambio liberador. La apropiación de la historia propia como sujeto y como condición de la emancipación de mujeres significa en adelante que el desarrollo de una teoría social feminista no puede ser construida en los institutos de investigación, sino a través de la participación en las acciones y la luchas de los movimientos de mujeres y en la confrontación teórica sobre las metas y las estrategias de ese movimiento (MIES 1984, p.16). [54]

3. La Investigación Acción Participativa (IAP) como método de intervención

La IAP es también una estrategia de la intervención (actuación) referida política y científicamente, sus características, método, metas y conceptos poseen un significado para el trabajo con grupos de base. [55]

3.1 Características de la Investigación Acción Participativa como método de intervención

Autores como Pedro DEMO (1985), Peter PARK (1992), Luis RODRIGUEZ GABARRÓN, y Libertad Landa HERNÁNDEZ (1994), han caracterizado la IAP como método de intervención, retomaré para efecto de este texto algunas de sus características más específicas: La IAP se basa en la acción, parte de la propia experiencia de los participantes, en la ella existe una integración de la investigación con la praxis emancipatoria, se intenta reconocer y sistematizar el "saber popular", y determina su tarea en el cambio del estatus quo. [56]

La IAP se basa en la acción:

Una parte del método de la IAP es la acción. Ella es vista en la práctica como condición para jalonar y alcanzar cambios radicales en la sociedad. El punto inicial de esa discusión no es la definición aristotélica originaria, sobre la praxis como acción o como ejercicio para alcanzar lo bueno y lo recto en la formación del carácter, sino aquella definición, que entiende la praxis como acción política para el cambio estructural de la sociedad. Su fuente es el descubrimiento de HEGELS, en el que se postula que la actividad como trabajo, es la forma originaria de la praxis humana, y que el hombre es el resultado de su propio trabajo (HEGEL 1971, pp.21ff., citado por FALS BORDA 1978, p.94), un descubrimiento que después MARX pule como una "acción instrumental", es decir, como una actividad productiva, la cual es reglamentada a través de los intercambios materiales de los hombres con su ambiente natural (FALS BORDA 1978). El principio de una praxis originaria, que es introducida en el área del conocimiento como relación entre la teoría y la práctica, aparece en ocho de las 11 tesis de FEUERBACH (MARX 1962), principalmente en la segunda y la onceava. Estas tesis pueden ser observadas desde un nivel filosófico como la primera articulación del paradigma de las ciencias sociales críticas. Una ciencia que se une con la acción de la transformación del mundo, en contraposición con el paradigma positivista, que interpreta la praxis como una simple manipulación tecnológica y un control racionalizado de los procedimientos en la naturaleza y en la sociedad (FALS BORDA 1978). Praxis significa la utilización de principios o de informaciones procedentes de la observación. En donde esa implementación resulta a través de los grupos de base como actores y controladores del proceso. La vinculación con la praxis debe ser construida a través del análisis científico, debe aparecer más como condición de la situación de aprendizaje y no debe ser mas desarrollada como un tema explicito. La labor y la praxis de la investigación psicológica que incluyen los proyectos aquí referenciados, exige la ampliación práctica de los espacios de acción y de los procesos de toma de conciencia de los sujetos, su transformación y fortalecimiento como sujetos antirracistas, feministas, críticos de su propia condición de desvinculados del conflicto, implicados en situaciones de exclusión, segregación u opresión, las cuales deben ser políticamente superadas y transformadas socialmente (OBANDO, 2002, 2005). [57]

La IA parte de la propia experiencia de los participantes:

Partir de la propia experiencia no significa solamente la narración de apreciaciones subjetivas, de contenidos vivenciales y sentimientos, sino que significa mucho más, partir de la vida real vivenciada, tanto en su concreción, como en sus contenidos de significado mas profundos y su implicación social (MIES 1983). En el intento de aportar al desarrollo de una propuesta emancipatoria comparten las responsables de los proyectos la opinión de Maria MIES, que los sujetos (las mujeres) deben partir de reconocer su propia inexistencia como Ser científico, tanto en la producción teórica como en la práctica investigativa. Por ejemplo para el caso de la investigación antirracista, ese no ser, se evidencia en la ausencia de las mujeres jóvenes como sujeto o categoría de análisis de situaciones racistas y antirracista elaboradas teóricamente. Las investigadoras y las participantes deben construir un piso practico y teórico como mujeres, a partir del cual sea posible hacer converger la realidad – nuestra propia realidad de implicadas y consternadas por la problemática de racismo – y a partir de allí poder formarse un juicio sobre las aclaraciones contrarias existentes (OBANDO 2002, 2005). En la opinión de Pablo FERNÁNDEZ CHRISTLIEB (1987), se trata de participar en un proceso de construcción de una realidad propia y en una propuesta psicológica política. MARTÍN-BARÓ (1988) propone romper con la alienación a través de la construcción de una identidad histórica. En el sentido de la IAP el concepto de experiencia abarca la suma de procesos individuales y colectivos, que los individuos o el colectivo hayan vivenciado, lo que significa que la realidad y la historia sobre la experiencia de los sujetos niños, niñas y jóvenes como desmovilizados del conflicto armado está en las significaciones que ellos construyen sobre sus vivencias, de la misma forma como son las propias construcciones subjetivas de las niñas y las jóvenes participantes lo que mejor puede dar cuenta de la experiencia de maltrato, de racismo o antirracismo (OBANDO, 2002, 2005, 2006a). [58]

En la IAP existe una integración de la investigación con la praxis emancipatoria:

Como fue propuesto por Maria MIES, en su tercer postulado, la investigación como praxis emancipatoria incluye la reelaboración y la socialización de la propia historia de vida como base para la creación de una toma de conciencia colectiva y como propuesta para un proceso de cambio libertario. En caso del proyecto antirracista y del proyecto de fortalecimiento de identidad femenina en niñas y jóvenes con experiencia de maltrato, se trata de una toma de conciencia específicamente femenina. Esa característica brinda una respuesta al hecho, que las mujeres durante largos años han elaborado su historia de ingreso al conocimiento, evidentemente sin poder incluir su propia historia como sujetos (BUTLER 1990; FERNÁNDEZ 1999). En la opinión de muchas investigadoras de la IA y de la IAP se puede llevar adelante ese proceso de apropiación de la propia historia a través de un trabajo conjunto con profesionales y otras mujeres comprometidas políticamente con este objetivo (ZÚÑIGA 1996). Los esfuerzos deben estar dirigidos, a que las mujeres escriban por sí mismas la historia de sus acciones, en el caso de los proyectos referidos, sus acciones antirracistas, sus acciones como sujetos desvinculados del conflicto armado o sus acciones como mujeres que fortalecen su identidad femenina afectada por la experiencia del maltrato. La apropiación de la historia propia como sujeto y la condición de la emancipación, para el caso de las mujeres significa en adelante, que el desarrollo de una teoría (feminista) y de una política pública de mujeres, de niñez y juventud, no solamente pueda ser llevada a cabo en los institutos de investigación y bajo la responsabilidad exclusiva de expertas académicas, sino en la participación y la lucha del movimiento o de los grupos – de mujeres, de niños de jóvenes – y en la confrontación teórica con las metas de esos movimientos y grupos (CUSSANOVICH 1999; LIEBEL 1999; OTALVARO 2006). [59]

Las acciones antirracistas, como acciones emancipatorias deben tener sus efectos tanto en la teoría como en la práctica. Un trabajo antirracista teórico y práctico como el propuesto por Anita KALPAKA (1989) y Ute OSTERKAMP (1996), corroboran la afirmación de MIES, de que solamente cuando la investigación de mujeres y para nuestro caso de grupos de las así llamadas minorías sea puesta de manera consciente al servicio del levantamiento de la explotación y la opresión, podrán impedir las investigadoras comprometidas que sus innovaciones metodológicas sean abusadas, y en consecuencia utilizadas para estabilizar relaciones jerárquicas hegemónicas y para administrar, capitalizando para beneficio propio, los momentos de crisis (MIES, 1984, p.13). [60]

La investigación observacional, contemplativa y no incluyente de la ciencia positivista es remplazada por una investigación con participación activa en acciones emancipatorias y por la integración de la investigación en esas acciones (FREIRE 1970; FALS BORDA & RODRIGUEZ BRANDAO 1986; COLECTIVO IOE 2003). El concepto desarrollado en Latinoamérica de conexión entre "el análisis social concreto, la acción política y la inspiración ideológica" en las luchas por la liberación del tercer mundo, corresponden con esas características. [61]

En la exigencia de la integración de investigación y praxis emancipatoria se trata de una recuperación de una unidad entre la vida y el conocimiento, entre el pensamiento y el acto, entre la lucha y la investigación. Al interior del trabajo de capacitación política, antirracista, feminista y de intersubjetividades de los proyectos de investigación e intervención antes enunciados, esto significa la integración de la investigación en los movimientos emancipatorios de mujeres, jóvenes y niños. Naturalmente también significa un trabajo teórico, sobre todo exige del rastreo de los comportamientos políticos, de procesos identificatorios, a través del trabajo de búsqueda de datos teóricos y empíricos en bibliotecas, archivos, y a través del estudio y la reflexión de la propia historia. La diferencia con la investigación de problemáticas similares en la ciencia dominante (hegemónica) consiste en que en los proyectos amarrados a la IAP, el trabajo de investigación no es visto en sí mismo como meta, sino que la meta se relaciona con el levantamiento de un estado de desconocimiento sobre las formas como son afectados los sujetos por las problemáticas (para nuestro caso de racismo, maltrato, desvinculación del conflicto armado) y las posibilidades de superar ese estado de falta de conocimiento, con el desarrollo y fortalecimiento de alternativas antirracistas, de fortalecimiento de identidad y como lo propone Pablo FERNANDEZ CHRISTLIEB (1987), de la "reflexión intersubjetiva" de su condición. La IAP busca la integración de la "comunidad" y de los académicos en el "proceso de producción de conocimientos" y la búsqueda de posibilidades de cambio, que puedan fortalecer procesos de liberación de los sujetos y los grupos de su estado de marginalidad. Esta característica emancipatoria se instaura como un problema, por el carácter revolucionario del método y sus altas expectativas sociales (un cambio del orden tradicional de las relaciones sociales) lo cual la llevó durante muchos años a ser rechazada por las instancias de poder. La participación activa de los grupos de base en la investigación se constituye en una condición para el proceso. Afortunadamente para el caso de Colombia la participación ciudadana se constituye en política nacional con la expedición de la carta política de 1991, inspirada en los principios de la democracia participativa (VELÁSQUEZ 2003, p.50) y ésta situación legal le facilita a las ONGs el desarrollo de su trabajo de intervención, en tanto la implementación de la metodología autogestionadora de la IAP pierde buena parte su estigmatización como método de oposición estatal. [62]

La IAP intenta reconocer y sistematizar el "saber popular":

Para facilitar la participación real de la población en la programación y reelaboración de las acciones, que corresponden de manera adecuada al desarrollo de su comunidad. Especialmente los autores latinoamericanos de la IAP parten del supuesto, que se necesita una "ciencia popular" y que para suplir esta necesidad la IAP debe propiciar la recuperación y el reconocimiento del "saber popular". El conocimiento es reconocido como un instrumento de poder (FALS BORDA, RODRÍGUEZ BRANDAO, MARTIN BARO, ARANGO). Esa recuperación posibilita un proceso de desarrollo de la toma de conciencia y como resultado el fortalecimiento de la propia identidad. En ese proceso de toma de conciencia la población desarrolla capacidades y habilidades, a partir de las cuales le es posible poner en cuestión la validez de las instituciones y los discursos de poder (FOUCAULT 1993) y desarrollar alternativas adecuadas de organización. Los proyectos se constituyen en unos espacios de acción para la construcción de conocimiento sobre algunas situaciones específicas de los participantes. En su condición de implicados se les promueve para el rescate de una memoria histórica de su problemática y de su experiencia de maltrato, de racismo de desvinculación de un conflicto armado (OBANDO 2002, 2005, 2006a) que aporte a la construcción de una teoría como interpretación global de la realidad, que aspira a ser más una visión del mundo que una sobre-especialización en si misma (FERNANDEZ CHRISTLIEB 1987). [63]

La IA determina su tarea en el cambio del estatus quo:

Como fue expuesto anteriormente el lema que acompaña ese procedimiento es: "para conocer una cosa, debe uno transformarla" (MIES 1984, p.17) La transformación indispensable conlleva a el conocimiento de esa situación no solamente por personas individuales y su circulo de experiencias (en nuestro caso la vinculación propia de niñas, niños y jóvenes con la problemática de racismo, de maltrato y de desvinculación del conflicto armado), sino también de procesos colectivos. La constitución del "Grupo-antirracista" significa un cambio del estatus quo en el sentido, que las mujeres jóvenes que allí participan, adquieren una nueva realidad sobre los fenómenos de racismo y antirracismo. Desde su experiencia en el grupo antirracista, ellas mirarán lo conocido desde otra perspectiva, una de carácter estructural que vincula lo micro y lo macro (MAX–NEEF 1994). En el caso de los participantes de la experiencia investigativa en Alemania se refiere por ejemplo, a su propia relación con los habitantes extranjeros, con las leyes de extranjería de su constitución, o aspectos de las relaciones económicas internacionales (OBANDO 2002). Mirar el problema desde un campo de relaciones que ponen en juego el ser individual con su pertenencia como ser social. Un Yo que se construye en su relación con los otros. Esa nueva perspectiva también se dirige tendencialmente hacia una otra mirada de la totalidad social. Una nueva perspectiva de la totalidad social significa la posibilidad de observar un fenómeno en su mayor cantidad de relaciones: por ejemplo cuando en el grupo antirracista hablamos de mujeres blancas, es imprescindible hablar sobre mujeres y hombres negros, cuando nosotros estudiamos sobre los oprimidos por racismo, debemos estudiar los opresores racistas, cuando hablamos de leyes para extranjeros, debemos referirnos a las leyes ciudadanas de no extranjeros. Procesos similares se evidencian en los grupos de reflexión sobre una identidad de genero y las repercusiones de la situación de maltrato en la misma, o en los grupos para resignificar la experiencia de desvinculación del conflicto armado (OBANDO 2002, 2005, 2006a). Esta actividad se constituye en un análisis de las posibilidades y condiciones de posibilidad de los diversos sujetos sociales (FERNANDEZ CHRISTLIEB 1987). La participación en acciones de cambio y la integración de la investigación en esas transformaciones significa lejanamente, presenciar que se suceda un cambio inmediato del estatus quo. [64]

3.2 El modelo de intervención de la Investigación Acción Participativa

Como procedimiento de intervención es propuesto por Kurt LEWIN. Posterior a él existen otras propuestas que aunque guardan su característica de proceso en espiral incluyen otros elementos como el de objetivación-acción-análisis-interpretación-validación por la acción, o el de planeacción-acción-observación-reflexión expuesto por Stephen KEMMIS, y Robin McTAGGART (1992). [65]

El modelo de acción-reflexión acción con su inmanente movilidad supera todas las barreras del trabajo teórico y ofrece la posibilidad de actuación. La acción crea nuevas necesidades de investigación, por ejemplo, en la reelaboración de problemas sociales. La investigación se desplaza del análisis de problemas locales de la población hacia el análisis de obstáculos extralocales (externos), en las estructuras sociales. En otras palabras, la IAP no limita su búsqueda de alternativas a la solución de problemáticas locales. La adquisición de nuevos conocimientos le posibilita a la investigación moverse hacia otras esferas y motivar a nuevas acciones. En resumen la lógica de adquisición de conocimiento en la IAP resulta del siguiente proceso: Los participantes se inician en la praxis, reflexionan sobre esa praxis y regresan nuevamente hacia la praxis, pero a un otro nivel. Eso significa que en la IAP los participantes empiezan por el estudio de lo concreto, se encaminan en un proceso de abstracción y regresa de nuevo a lo concreto (PERESSON, MARINOS & CENDALES 1983, p.143). Es necesario resaltar que la praxis que es transformada a través de la toma de conciencia, no solamente consiste en el acto, sino en el acto y la reflexión. Existe una unidad entre el acto y la teoría, en donde ambas se construyen en un cambio continuo de la praxis a la teoría y de regreso a una nueva praxis, formándose y deformándose de manera continua. La relación entre la teoría y la praxis consiste, en que los participantes toman distancia de la praxis realizada (o de la praxis que aún será brindada) para de esta manera poder observarla mejor. Por eso la praxis teórica es solamente autentica, cuando ella contiene y conserva el movimiento dialéctico entre el sí mismo y la práctica, que en una relación especial será consumada (ejecutada). Ambas formas de práctica son dos inseparables momentos del proceso, a través del cual se alcanza una comprensión critica (FREIRE 1970). [66]

El modelo de la acción-reflexión-acción tienen un significado especial para los diferentes proyectos, éste permite que las y los participantes del trabajo antirracista, feminista, y de subjetividades alrededor de la problemática de desvinculación del conflicto armado, inicien sus análisis sobre el problema al interior de su realidad local. Las (os) participantes inician el proceso con el análisis de una situación concreta, conocida (por ejemplo de racismo en su familia, la escuela, su circulo de amigos), reflexionan sobre esa praxis y llegan a nuevos conocimiento a sobre esa praxis. Esos nuevos conocimientos las motivan para el cambio de su formas de pensar y comportarse frente a la situación. La nueva praxis esta siempre acompañada de nuevos y profundos procesos de reflexión. El comportamiento político de la actividad (antirracista, de construcción de subjetividades o feminista), que se sucede en ese modelo, no es una meta en sí mismo, sino un generador de nuevos problemas y nuevas soluciones (OBANDO 2002, 2005, 2006a). [67]

Ante todo se expone la acción y la reflexión continuamente en unión dialéctica como la forma más completa de la capacitación política. La reflexión sobre la situación problema anticipa y teoriza la realidad, señala hacia esa posibilidad de aquello que podría llegar a ser. La acción se encuentra siempre al interior de la posibilidad, en la realidad: Ella participa en aquello que es, y en base a aquello que ella desea lograr (eso que uno debe reflexionar, replanear y corregir), para posibilitar, lo que debe ser y lo que puede llegar a ser. Una reflexión política crítica en sí misma, no posee ninguna consecuencia, si es abandonada a sí misma. Ella funciona solamente a través del acto de desear metas alcanzables, solamente puede ser aprendida en el actuar. La reflexión y la acción no están unidas de manera armoniosa, pues su relación esta al servicio de las interferencias reciprocas, en tanto la praxis aislada es solamente un movimiento maquinal y la teoría sola se constituye rápidamente en una realidad ciega. Sin embargo la reflexión y la acción pueden ser efectivas únicamente a través de su interdependencia. Solamente desde ese movimiento reflexivo sobre la experiencia propia y la actuación, que es característicos de la capacitación política, es motivado este proceso; solamente la reflexión de la experiencia y el esclarecimiento de nuestros actos, permite a los sujetos ser concientes y responsables, libres y no subyugados por obligaciones ideológicas. [68]

En la capacitación política que implicó la implementación de estos tres proyectos, la actividad dialéctica entre la acción y la reflexión cobró un gran significado en tanto se corroboró que los conocimientos fundamentados y las reflexiones críticas que poseían los investigadores y los participantes sobre los fenómenos de racismo, maltrato y desvinculación de niños y jóvenes del conflicto armado, no garantizaban por si mismos y de forma inmediata un comportamiento político adecuado de estos sujetos; así como la ejecución de acciones aisladas no garantizaba la existencia automática de un análisis situacional adecuado. El riesgo de éxito o fracaso de la capacitación política no dependía solamente de la implementación de acciones, en tanto esa capacitación política construida perfectamente, planeada con anterioridad en cada una de sus fases y libre de cualquier sorpresas no llegaba a sucederse (BAACKE 1971; OBANDO 2002; OTALVARO 2006). La actuación o comportamiento político no se mantiene por si mismo. Su existencia plantea soluciones, pero ofrece al mismo tiempo nuevos problemas (por ejemplo implementar una actividad antirracista implicó someterse al riesgo de ser victima de un agresor racista, tomar conciencia de una especificidad de ser de género implico replantearse las formas de relacionarse con otras identidades de género similares y diversas) los cuales deben ser reflexionados de nuevo en un cambio eventual de estrategias y tácticas. El comportamiento político amplia, renueva, actualiza constantemente la situación del análisis en la capacitación política (OBANDO 2002, 2006a). [69]

3.3 Metas de la Investigación Acción participativa como método de intervención

Algunas de las metas de la IAP que son objetivo de la investigación e intervención en los proyectos antes referidos son:

  • El desarrollo y fortalecimiento de la toma de conciencia sobre la problemática (para el caso de los proyectos la problemática de rasismo, de desvinculación del conflicto armado, de maltrato y su relación con las (os) participantes en su condición de niños y jóvenes),

  • el desarrollo y fortalecimiento de la capacidad reflexiva con relación a la problemática. A través de la construcción y apertura de espacios psicopedagógicos de confrontación con las características, mecanismos, procesos y efectos de la problemática en su vida personal y social,

  • el fortalecimiento de la capacidad participativa. Se trata de propiciar situaciones de participación de empoderamiento como agentes del proceso, con énfasis sobre la importancia de sus aportes tanto a nivel individual como grupal, para la comprensión de la problemática (racismo, maltrato, desvinculación del conflicto armado) y la búsqueda de soluciones alternativas,

  • el desarrollo y fortalecimiento de la capacidad de trabajar en forma organizada y al interior de grupos de asumir la toma de responsabilidades individuales; la capacidad organizativa, para construir grupos (grupos de mujeres antirracistas, de mujeres jóvenes con experiencia de maltrato, de niñas, niños y jóvenes desvinculados del conflicto),

  • el fortalecimiento del comportamiento político. El desarrollo y la fuerza para imponerse en el ejercicio actividades políticas. [70]

3.4 Cuatro conceptos de la Investigación Acción Participativa

Cuatro conceptos fundamentales de la IAP y su significado en el trabajo con las bases serán presentados a continuación: la acción, el "saber popular", la organización y la participación. Cabe aclarar que en América Latina existe una relación estrecha entre los conceptos de la IAP y los de la Educación Popular. [71]

La acción:

Como fue expuesto en el apartado 3.1 sobre las características de la Investigación Acción Participativa como método de intervención, en esta propuesta la acción es entendida como praxis, que debe estar dirigida a la transformación de la sociedad. Francisco VIO GROSSI (1983), le ofrece a la IAP un modelo alternativo de trabajo en relación con las acciones que funciona a varios niveles: el primer nivel de la acción como modelo, es la definición de las metas inmediatas de los participantes de la investigación y la intervención. En el caso de los tres proyectos se promueve, que cada grupo de niños y jóvenes defina de manera conjunta con las participantes adultas las metas para el periodo de intervención, (que en la mayoría de los casos es de un año y medio de trabajo) conjunto. Un segundo nivel lo constituye el análisis de esas metas, en relación con los posibles obstáculos y los límites que pueden aparecer a nivel local para la solución de los problemas. El tercer paso consiste en el análisis de los obstáculos extralocales. El análisis de las causas que limitan la satisfacción de las necesidades de los grupos en una realidad local. Se inicia un proceso de confrontación en el área extralocal. El cuarto paso se refiere a la movilización de las acciones en dirección al cambio de la estructura (situación) social a un nivel local. La pregunta sobre ¿qué puedo yo cambiar en mi círculo de vida privado y más cercano? Moviliza la acción de las (os) participantes hacia actividades en el área de la familia, la escuela y el lugar de trabajo. El quinto paso encierra la determinación de las metas a nivel social y las posibilidades de su logro. El último paso consiste en la acción, como un acto consciente sobre la base de los procedimientos de la investigación antes presentados y de los conocimientos adquiridos en el análisis. De esta manera se avanza hacia un ciclo amplio, que se dirige hacia un nuevo nivel de conocimiento, el cual se anexa a nuevas experiencias de acción y reflexión. La investigación-acción se convierte a través de este método en una praxis creadora (VIO GROSSI 1983; COLECTIVO IOE 2003; OBANDO 2002, 2005, 2006a). [72]

El "Saber Popular":

Con su aspiración de ganar la "mirada desde abajo" (MIES 1984), la IAP reconoce como indispensable la existencia de un "saber popular". El saber popular es definido en contraposición con el paradigma científico dominante, hegemónico. Se parte del hecho de que para la IAP no existe una sola forma de conocimiento, el así llamado "científico", sino diferentes formas de saberes y conocimientos. Esos conocimientos y esos saberes contienen por ejemplo: conocimientos críticos, referidos a la capacidad para la critica ideológica y para la desmistificación; conocimientos teóricos, sustentados en la capacidades para relacionar los hallazgos empíricos y teóricos de diferentes propuestas; conocimientos sociales relacionados con la capacidad para entablar relaciones con los otros, para reconocer, a los individuos en determinadas relaciones entre ellos y con su medio ambiente material, social e histórico; conocimientos cotidianos; conocimientos políticos, conocimientos propios. En ese método de investigación que aborda esas diversas formas de conocimiento, adquieren los participantes como sujetos, quizás no siempre formados académicamente, también un lugar para realizar su aporte, como es por ejemplo, en el caso de nuestros proyectos, el conocimiento que poseen las mujeres jóvenes sobre las causas, las formas de aparecer de los comportamientos racistas de mujeres y las alternativas de la lucha antirracista o los conocimientos propios del sentido común que poseen los niños y jóvenes desvinculados del conflicto sobre esta problemática, las significaciones elaboradas acerca del programa estatal que les brinda protección (OBANDO 2002, 2006b). [73]

En la IAP se reconoce y contempla la existencia del saber popular, al mismo tiempo se ocupa de la sistematización de ese saber popular como un instrumento para la comprensión la transformación social, para superar el estado de enajenación y marginalidad (ARANGO 1995). Francisco VIO GROSSI, le plantea a la IAP un proceso organizado de producción de conocimiento, en el cual el "saber popular" es transformado en "saber popular orgánico", e identifica tres posibilidades de transformación de ese saber: "el desenmascaramiento de los mitos, la creación de un conocimiento popular y el realizar un aporte para la organización" (VIO GROSSI 1983, p.28). [74]

Con referencia a la primera posibilidad, la del desenmascaramiento de los mitos: el autor ha dedicado gran parte de su trabajo en la teoría de la IA como agente incitador del proceso de "desendotrinamiento" Este proceso les permite a las personas liberarse de los mitos que les han sido impuestos por las estructuras de poder. Esos mitos que los incapacitan para identificar su propio estado de opresión y que los limitan y les obstaculizan en la búsqueda de posibilidades de emancipación. Un mito que en la IAP debe ser desenmascarado, es la aceptación, de que el saber de las masas populares posee menos valor que el saber académico (VIO GROSSI 1983, pp.27-30). El estado de saber académico sobre comportamientos racistas y antirracistas específicos de las mujeres jóvenes en Alemania, al inicio de la investigación, negaba la realidad existente de las intervenciones políticas, que en el ámbito de las instituciones de trabajo feminista con mujeres jóvenes, en su trabajo cotidiano producían conocimientos nuevos sobre la temática (OBANDO 2002, 2005). Referente al desendoctrinamiento Orlando FALS BORDA (1978), era de la opinión, que los primeros que debían efectuar el desenmascaramiento de este mito eran los intelectuales, los cuales como representantes del saber dominante, del saber académico, poseían frente al saber popular un sentimiento de superioridad. Su relación con el saber popular tiene un carácter colonial. Según el autor, como intelectuales hemos aprendido durante nuestra formación académica que ese saber popular es conocimiento de segunda clase, porque él no ha sido construido en base a la rigurosidad de la ciencia académica. En consecuencia nuestro comportamiento frente a ese saber es despectivo (FALS BORDA 1978, pp.79-97). La implementación de los tres proyectos le exige a las investigadoras asumir una nueva posición. Allí las diferencias entre el saber popular y el conocimiento académico se ubican en relación a los intereses de sus representantes (ARANGO 1995). El saber popular de los niños y jóvenes participantes apunta más a la problemática de vida cotidiana, a los sentimientos y la lucha diaria, mientras el interés de los académicos esta en el rastreo de los comportamientos, procesos, mecanismos psicológicos y su significado para el esclarecimiento teórico de la situación problema. Según Pablo RODRIGUEZ BRANDAO, el desenmascaramiento de los mitos ofrece uno de los obstáculos más grandes en el trabajo de las bases, en tanto el conocimiento y el saber representa pertenencia de clase "uno puede hablar de un conocimiento de los opresores y un conocimiento de los oprimidos" (FALS BORDA & RODRIGUEZ BRANDAO 1986, p.37). [75]

La segunda posibilidad apunta hacia la creación de un saber popular: En relación con la discusión sobre qué es el conocimiento, existen diferentes opiniones entre los representantes de la IAP. Orlando FALS BORDA, en su trabajo sobre "La ciencia y el pueblo" (1980), ha hecho un aporte a la discusión sobre el saber popular, él escribe: la creación de conocimiento que vienen de la gente conlleva a la realización de una ciencia de la gente o una ciencia del pueblo. Esta ciencia será utilizada y entendida por la gente común, y al mismo tiempo no se perpetuará más el estatus quo (FALS BORDA 1980, 1991). Bud L. HALL (1983) defiende la opinión que el "conocimiento de la masa" es un instrumento que ofrece la posibilidad de romper el monopolio de los grupos dirigentes. Ese monopolio consiste en el poder para determinar las necesidades de los otros. Así sería trasladado el poder a los grupos, esos grupos que asumen un compromiso frente a la producción de "conocimiento de la masa" (HALL 1983, p.29, OTALVARO 2006). En contraposición con Orlando FALS BORDA, Pablo RODRIGUEZ BRANDAO, defiende la opinión, de que la tarea de los intelectuales en el trabajo de base no consiste en la denigración (reducción) del saber académico sino, en la democratización de ese saber,

"no es necesario transmitir para el pueblo una 'ciencia pequeña', de mala calidad, para que ellos puedan alcanzar la experiencia intelectual, sino lo más importante es capacitar al pueblo en los altos conocimientos, aquellos que son transmitidos en la universidad" (RODRIGUEZ BRANDAO 1986, p.38). [76]

En dialogo con RODRIGUEZ BRANDAO, sobre la democratización del conocimiento, FALS BORDA pregunta: ¿Cuál es el significado que tiene entonces para esa gente dominar esa ciencia, cuando el saber intelectual no corresponde a la problemática de las poblaciones empobrecidas? y crítica si no existe en la propuesta de RODRIGUEZ BRANDAO una forma de imposición de uno u otro conocimiento, si esa sobre valoración del saber académico no es una nueva forma de colonización intelectual? (FALS BORDA & RODRIGUEZ BRANDAO 1986). Las propuestas actuales reconocen en el conocimiento una fuente para ejercer el poder y se proponen como meta rescatar el conocimiento en su carácter de conocimiento público, tanto el del experto académico como el del ciudadano común (ARANGO 1995; OBANDO 1992, 2002; OTALVARO 2006). Conocimiento como una forma de toma de conciencia de la realidad y de su transformación. Se le reconoce al conocimiento su poder para construir y cambiar la realidad, la verdad. El trabajo de intervención psicológica política establece como meta el rescate de esa capacidad de construir conocimiento local con pertinencia para la interpretación de fenómenos más amplios (MARTÍN-BARÓ 1994). Se trata de una perspectiva dialéctica que regula una relación simétrica entre diversos agentes sociales liberando el decir y el hacer de los sectores regularmente excluidos. Esta perspectiva dialéctica permite la emergencia de un sujeto en proceso, capaz de salir airoso de ese laberinto discursivo establecido y que le permite a él como participante articular en un campo de conocimiento las dimensiones de lo micro y lo macro (IBAÑEZ 1979; COLECTIVO IOE 2003). [77]

En los proyectos se trata de iniciar un intercambio de saberes. Orlando FALS BORDA se refiere a ello como una relación dialógica, esa que se establece en un dialogo en el cual se rompen las diferencias sociales sujeto a sujeto. (FALS BORDA 1991). Las investigadoras colocan a disposición de las participantes su saber académico y su saber del sentido común sobre la problemática de racismo, antirracismo, maltrato, conflicto armado, estudios de subjetividades, de identidades, así mismo como las mujeres jóvenes colocan a disposición sus conocimiento ingenuos y elaborados académicamente sobre su implicación y consternación con la problemática y ambos grupos mantienen una posición abierta y permeable frente a los aportes de todas las participantes en el proceso, igual si los conocimientos ofertados por las demás participantes provienen o no de una fuente académica o no académica. [78]

La tercera posibilidad, la transformación del saber popular en saber popular orgánico incluye el realizar un aporte a la organización. La organización es aquí entendida como una instancia intermedia entre la investigación y la acción (SCHUTTER & YOPO 1983; ARANGO 1995). Es necesario que al interior de los proyectos los participantes empiecen a definirse como grupo, por ejemplo el grupo de las mujeres de Luna Roja; con unos intereses, las que quieren fortalecerse como mujeres y dinámicas propias (las que decidieron asistir durante un año y medio cada semana a los talleres de la investigación). Los encuentros semanales de los talleres de Luna Roja no son los espacios exclusivos de investigación de los agentes de la universidad son asumidos por las participantes como espacios para tratar asuntos de mujeres, para fortalecerse políticamente en su ser, su identidad de género. La organización política de los grupos ofrece una garantía para que la investigación científica sea una investigación determinada por los agentes participantes (OBANDO 2005). Orlando FALS BORDA designa esta investigación que se efectúa al interior de una determinada población como "investigación orgánica", y con esto se refiere a aquella investigación elaborada con los grupos de base y no sobre ellos. [79]

La tarea de los intelectuales en esa investigación consiste en asesorar a los grupos en la consecución de conocimientos sobre la problemática. Es en ese proceso, en el cual la población debe tomar conciencia, sobre el valor que contienen sus conocimientos, en el cual se transforma el saber popular en saber orgánico. Se trata de que el pueblo recupere su conocimiento en términos superiores de entendimiento de la realidad (FALS BORDA 1991), de una acción investigativa, que se constituye en un lugar para la reflexión y la acción grupal e individual permanente. [80]

La organización:

La IAP fortalece el potencial organizativo de los grupos de base a través del acento que coloca en sus investigaciones e intervenciones sobre el análisis colectivo, el trabajo en grupo y la búsqueda conjunta de alternativas de solución. Es importante, entender la participación como un proceso en el cual, cada sujeto es un agente activo y dirige su acción. Ese proceso se realiza a partir de diferentes actividades organizativas que los grupos de base desarrollan en la búsqueda de soluciones a sus problemas. La metodología de la participación, es la observación del problema a través de una reflexión colectiva grupal, que repercute sobre los otros órganos de la comunidad. Cuando un grupo identifica su problema en una forma colectiva, aparece la necesidad de buscar una solución organizada y adecuada a esa problemática. La organización se constituye en ese momento para los grupos, en un problema concreto, que exige de una solución inmediata para un posterior trabajo. El grupo debe desarrollar su modelo de organización acorde a su propia realidad. Una fuerte organización en el trabajo de base es solamente posible, cuando la toma de conciencia organizativa es el resultado de una lucha para la solución de sus propios problemas. [81]

El principio de organización en la IAP persigue los siguientes propósitos: primero, el lograr estructuras de base, lo que significa al interior del trabajo pedagógico, en los proyectos referenciados apoyar a la conformación y desarrollo de grupos de niños y jóvenes (grupos de mujeres antirracistas, mujeres maltratadas, jóvenes desvinculados del conflicto armado); segundo, el fortalecimiento de las estructuras de base, lo que entraña el reconocimiento y el apoyo de los espacios para el funcionamiento de estos grupos, (físico y operativo) al interior de las instituciones a las cuales están vinculados los sujetos participantes; tercero la integración y coordinación con las organizaciones de base existentes en la comunidad, para el cumplimiento de sus funciones. Lo que puede significar entre otras, el orientar y apoyar profesionalmente a los círculos de trabajo existentes, aquellos que expresan un interés en un trabajo conjunto en red para el manejo de las problemáticas intervenidas en los proyectos (racismo, maltrato, problemas circunscritos a fenómeno de desvinculación del conflicto armado y construcción de identidades). Ese principio de organización se transforma en un "medio de comunicación" sobre las expectativas y las necesidades de los agentes de la comunidad, espacio en el que es posible su participación. Según BORIS LIMA (1983, p.3) las formas de organización suceden a diferentes niveles como un proceso permanente. Parten de la lucha diaria en la forma de acciones estructuradas y paso a paso éstas se transforman en acciones más sistemáticas, políticas y reflexivas, hasta llegar a constituirse en una participación política metódica, se erige como una acción conciente, orgánica y planeada. Los cambios políticos, que se perfilan en los tres proyectos como meta, son pensados más a nivel de la toma de posiciones personales y políticas y de las estructuras de pensamiento de las (os) participantes, que a nivel de grandes cambios en estructuras institucionales oficiales. [82]

La participación:

Una condición importante y al mismo tiempo una meta central de aprendizaje en estos proyectos es la posibilidad de participación de los (as) niñas y jóvenes en la confrontación con problemáticas como el racismo, la identidad de género y su relación con el maltrato y la construcción de subjetividades en un proceso de desvinculación del conflicto armado. Esto significa por una parte una participación en la constitución de grupos y procesos de investigación y por la otra, la participación en los procesos de toma de decisiones, estas dos actividades orientadas a la generación de cambios en las posiciones discriminatorias. [83]

En la IAP se entiende por participación el esfuerzo oganizado para ejercer y fortalecer el control y seguimiento sobre los recursos propios y de las instituciones. Esto debe tener lugar en determinados espacios sociales, y por diferentes grupos y movimientos, los cuales hasta ese momento habían sido aislados en el ejercicio de esa actividad. La participación consiste en la posibilidad que posee la población de intervenir en forma activa en la producción de conocimientos relevantes para la generación de cambios dentro de la sociedad y del orden social existente. Es una emergencia de nuevas subjetividades políticas potencialmente emancipadoras, ligadas al reclamo de los derechos (RESTREPO 2002). [84]

 En los tres proyectos los (as) participantes y las investigadoras construirán de forma conjunta conocimientos que deben estar orientados a un cambio en su estado de implicación y consternación con la problemática de racismo, maltrato y de desvinculación del conflicto armado. La toma de conciencia de su implicación con la problemática les significa a las (os) participantes el recorrer diferentes pasos, que van desde una primera identificación como víctimas (desempoderadas) hasta el fortalecimiento de su percepción como sujetos actuantes frente a ese estado o situación (OBANDO 2002, 2005, 2006a). En su lógica externa la participación reivindica la exigencia de la "Autogestion" (el desarrollo de actividades a partir de la propia fuerza motivacional) y de la autodeterminación como principios rectores de la organización social (OBANDO 1992). La participación debe estar reflejada en la unión colectiva de los integrantes del grupo. Una vez los integrantes de estos grupos hayan alcanzado una toma de conciencia organizativa, sus acciones serán realizadas con un unidad y disciplina. La persona participativa estimula el desarrollo de sí mismo y de la comunidad. Esa comunidad es para el sujeto participativo, un núcleo organizativo que posee una conciencia sobre la participación de sus habitantes. En este sentido pueden los (as) niñas y jóvenes participantes contribuir con el desarrollo a nivel comunal en espacios como su casa, su circulo de amigos, sus instituciones de protección, o de tiempo libre (por ejemplo, con el desarrollo de actividades antirracistas en su escuela, con discusiones sobre identidades de género en su circulo de amigos). A nivel regional a través de su participación en espacios públicos de discusión que contemplen aspectos como el antirracismo, el maltrato, la desmovilización las políticas referidos a la población de niñas, niños y jóvenes en su ciudad. Y quizás incluso a nivel nacional a través del planteamiento de la exigencia de un trabajo de capacitación específico de género como una nueva línea directriz al interior del trabajo que las ONGs desarrollan con niñas y jóvenes, es decir en la optimización de sus PEI, o a través de una intervención con sus defensoras como representantes de las instancias públicas estatales que trazan las políticas para la niñez y la juventud a nivel nacional. [85]

En el proceso antirracista se transforma la participación en una fuerza social organizada. En un primer momento del proceso antirracista, las jóvenes identifican la existencia de discriminaciones y de contenidos racistas en la escuela y la universidad. En un segundo momento, perciben la escuela y la universidad como lugares en los cuales se debe y se puede implementar un trabajo antirracista. En el cuestionamiento sobre quien debe desarrollar ese trabajo, asumen ellas parte de esta responsabilidad y organizan acciones antirracista que involucran estos espacios y su grupo de amistades (OBANDO 2002, p.414). [86]

La participación en la IAP no posee un carácter de consumo (LIEBEL 1999; CUSSÁNOVICH 1999), como es definida en la teoría marginalizadora sino que es percibida como un proceso de cambio colectivo – temporalmente con carácter de protesta, en el cual las jóvenes se vinculan como afectadas por la problemática (de racismo/antirracismo, maltrato, violencia del conflicto armado). Esa vinculación es vista como un derecho propio sustancial. El COLECTIVO IOE (2003) ubica esta forma de participar dentro de una tradición crítica implicativa a diferencia de la forma técnocratica de participar en la cual no se asume un análisis de las relaciones de los participantes con el conjunto del sistema social y, por tanto, no genera alternativas globales, forma impulsada por la tradición pragmática operativa de la IA. Las (os) participantes que han sido invitadas a participar voluntariamente en ese proceso, asumen su vinculación, su presencia, su permanencia, como una decisión política en la cual se construye la posibilidad de participar en la vida política, social y cultural de su sociedad. Su participación es activa y decisoria. Desde esa perspectiva no son ellas más consumidoras de recetas antirracistas, feministas, de subjetivaciones, sino que desarrollan y prueban desde su propia fortaleza instrumentos y alternativas para la defensa de su situación de afectación (OBANDO 2002, 2005, 2006a). [87]

Notas

1) Nombre de los proyectos enunciados en el resumen y a los cuales se hace referencia en este artículo: 1. Geschlechtsspezifische antirassistische Bildungsarbeit mit Mädchen, Berlin (terminado); 2. Luna Roja: fortalecimiento del estado de desarrollo de la identidad femenina en niñas con experiencia de maltrato, Cali, Colombia (en proceso); 3. Significaciones en niños y jóvenes desvinculados del conflicto armado, Cali, Colombia (en proceso). <regresar>

2) Todas las citas textuales de textos cuya fuente es el idioma alemán han sido traducidas por la autora del artículo. <regresar>

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Autora

Dr. Phil. Olga Lucia OBANDO-SALAZAR. Profesora del Instituto de psicología de la Universidad del Valle. Área Psicología Social. Líneas de Investigación: Psicología Política y Psicología y Género. Grupos Investigación: Desarrollo Sociedad y Medio ambiente (GEMA); y Grupo: Desarrollo en Contextos. Miembro fundadora de Amazonas Fundación de mujeres de la ciudad de Cali.

Contacto:

Dr. Phil. Olga Lucia Obando

Universidad del Valle
Instituto de psicología
Calle 13 No. 100-00 Edificio 388, 4. piso
Cali, Valle, Colombia

Tel.: (0057) 2-321 23 31 oficina, (0057) 2-88 88 421 privado

E-mail: olgaob@yahoo.de, Olgaoba@univalle.edu.co

Cita

Obando-Salazar, Olga Lucia (2006). La Investigación Acción Participativa (IAP) en los estudios de psicología política y de género [87 párrafos]. Forum Qualitative Sozialforschung / Forum: Qualitative Social Research, 7(4), Art. 3, http://nbn-resolving.de/urn:nbn:de:0114-fqs060438.



Copyright (c) 2006 Olga Lucia Obando-Salazar

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